Por cierto, viendo jugar al chaval, cómo se movía, cómo andaba, cómo corría, cómo la controlaba y cómo la jugaba, se daba un aire a Diego Armando…..
y no digo, ni por asomo, que fuese no la mil millonésima parte de lo que fue Maradona a su edad.
Pero sí que se daba un aire en sus movimientos a cuando veías al Diego en la cancha.
A mí me da mucha rabia que hayamos tirado la toalla tan pronto.
Podíamos haber esperado los dos años de infantiles.