A veces sí y a veces no. No te puedo contar la de gritos que pego en mi casa diciéndole lo mismo "¡pero no te quedes ahí parado, corre y haz un desmarque", "dale líneas de pase y llévate la marca", "no te pongas delante de él o justo a su lado"...y como esas decenas.
De nuevo, él es buenísimo pero no es un 9 y no sabe hacer esa función. Bellingham se la pasa subiendo a ocupar las posiciones que debería explotar el tortugo. Cada vez que lo veo hacer las paredes inútiles que tira o llevarle la marca a su compañero en ataque, me quiero morir, como dicen los argentinos.
Yo no digo que sea un buen nueve (Cristiano, a su manera, tampoco lo era). Es un goleador. Y, como tal, hay que explotar (o beneficiarse) de sus cualidades. No exigirle que haga lo que no sabe.
Si hemos fichado a Mbappé, para que haga de val nisteroy, pues nos hemos equivocado de todas todas. Es como fichar a Haaland y empezar a colgarle balones para que los remate de cabeza. Alguno marcará, pero vamos a desaprovechar sus verdadera virtudes.
Cuando llegó Mbappé, se le criticaba porque no quería jugar por el centro, ya que el extremo estaba ocupado.
Ahora que juega por el centro, y ha dejado el extremo libre para Vinicius, el problema es que no sabe jugar de nueve.
Pues eso ya lo decía él, que lo suyo es escorarse a la izquierda. Pero si le ‘obligamos’ a centrarse, pues lo hará, pero a su manera. No va a transformarse en otro jugador. Y, a su manera, está cumpliendo con la primera obligación de un nueve, marcar goles, muchos goles.
¿Qué no corre todos los desmarques?, seguro. Está claro que no es un ‘sacrificado’ de la vida. Pero goles los marca de todos los colores.