En 10 años creciendo al 10% el Madrid facturaría 3.242M anuales en el 2035.

5220 M en 15 años, en el 2040.

Según la fórmula del interés compuesto: Cf = Ci (1+i)^n

Cifra final = cifra inicial  (1 + interés) ^ periodo.

Cf = 1250M (1+0.1)^años

Ese esfuerzo anual que se menosprecia por generar crecimiento anual, marca la diferencia a lo largo de las décadas.

Es preocupante el coste de los gastos,tenemos muchos ingresos pero apenas beneficios. Será que cuadras gastos adelantando los, o que hay gastos insospechados que no nos quieren dejar ver? Extraño, cuanto menos..

@Medio

Es preocupante el coste de los gastos,tenemos muchos ingresos pero apenas beneficios. Será que cuadras gastos adelantando los, o que hay gastos insospechados que no nos quieren dejar ver? Extraño, cuanto menos..

Es lo que yo pensé al ver las cuentas del 2023 cuando de una temporada a otra desaparecieron los 317 de legends, se dijo así sin más “es que sirvieron para no entrar en pérdidas!!” Pero en las cuentas no hubo gastos extra para poder afirmar que efectivamente sin gastar esa bala no hubiéramos podido con los gastos recurrentes del club, y que casualidad que a la siguiente temporada ya no necesitamos otros 300 millones para no volver a entrar en pérdidas.

Me da que el estadio costó 300 millones más de lo que se piensa, pero cómo no hubo “otro crédito” entonces nadie contempla que se le ha metido más dinero..

Es que si el gasto se adelantase, tendría que haber un ejercicio donde ese gasto, que no esta, dispare superlativamente los beneficios.

En su lugar, han habido ejercicios donde han sido ingresos extraordinarios (en la orbita de lo que acertadamente comentaba @tommyboonen esta mañana relativos a la conversión del futbol en el Bernabeu de un espectaculos por y para ricos con la conversión de zonas en palcos VIPS) los que han salvado el ejercicio.

Siempre se hablaba de cuantos se iban a incrementar los ingresos con esta nueva obra, obviando mencionar cuanto lo iban a hacer los gastos de cada ejercicio. Como si el mantenimiento de una superestructura compleja no se fuera a disparar. Como si todo fuera el crédito y sus anualidades.

No hay negro sobre blanco. No se saben cuantos ingresos se deben exclusivamente a nuevas lineas de negocios y cuantas son fundamentalmente cobran más por el mismo servicio. No se sabe cuanto se han incrementado los costes asociados a la explotación del Bernabeu más que lo que se pueda deducir de las cuentas anuales.

Como bien comentaba @tommyboonen, una de las principales lineas es que nos iba a hacer a competir con clubes estados (lo cual, se rebatió desde el día 1 de la imposibilidad de competir con alguien que puede perder 500M en lugar de 250M si lo necesitase abriendo más el grifo).

En definitiva, se han incrementado los ingresos pero se han disparado los gastos de cada ejercicio y se los comen.

El problema es la monstruosa deuda, los intereses elevados que ya pagamos y que te impiden hacer lo que siempre has hecho: ir al mercado a fichar sin preocupaciones financiandote con deuda.

@Medio

Es preocupante el coste de los gastos,tenemos muchos ingresos pero apenas beneficios. Será que cuadras gastos adelantando los, o que hay gastos insospechados que no nos quieren dejar ver? Extraño, cuanto menos..

Dado que el madrid es una sociedad deportiva sin ánimo de lucro, que los ingresos sean ‘sólo’ un poquito más que los gastos, tampoco está tan mal.

Otra cosa es si los gastos están bien gastados. 

@Cesar04

Es lo que yo pensé al ver las cuentas del 2023 cuando de una temporada a otra desaparecieron los 317 de legends, se dijo así sin más “es que sirvieron para no entrar en pérdidas!!” Pero en las cuentas no hubo gastos extra para poder afirmar que efectivamente sin gastar esa bala no hubiéramos podido con los gastos recurrentes del club, y que casualidad que a la siguiente temporada ya no necesitamos otros 300 millones para no volver a entrar en pérdidas.

Me da que el estadio costó 300 millones más de lo que se piensa, pero cómo no hubo “otro crédito” entonces nadie contempla que se le ha metido más dinero..

Supongo, y es opinión, no información, que esos 300 millones sirvieron para tapar los agujeros que dejó la pandemia. 

@Cesar04

Es lo que yo pensé al ver las cuentas del 2023 cuando de una temporada a otra desaparecieron los 317 de legends, se dijo así sin más “es que sirvieron para no entrar en pérdidas!!” Pero en las cuentas no hubo gastos extra para poder afirmar que efectivamente sin gastar esa bala no hubiéramos podido con los gastos recurrentes del club, y que casualidad que a la siguiente temporada ya no necesitamos otros 300 millones para no volver a entrar en pérdidas.

Me da que el estadio costó 300 millones más de lo que se piensa, pero cómo no hubo “otro crédito” entonces nadie contempla que se le ha metido más dinero..

Los 300 de Legends fueron directos al aumento de deuda del estadio para pagar los 370M de la nueva estructura de cubierta y que hicieron pasar como sobrecoste.

575M era el presupuesto original sin tener resuelto el hipogeo ni la cubierta.

225M el Hipogeo, más que rentable.

Y 370M la cubierta, reforzada para sujetar el mayor anillo Led del mundo.

De forma inicial, la cubierta se proyectó con tensores, insuficiente para soportar las cargas del nuevo marcador que se pretendía instalar.

https://www.forobernabeu.com/viewtopic.php?t=6&start=480

Daba para uno similar al que se supone que pondrá el Barcelona.

Y se decidieron hacer las enormes cerchas metálicas en plena pandemia y crisis con Rusia.

370M bien invertidos para tener la mejor cubierta del mundo.


Los locos estos tienen el mejor vídeo de la estructura que nos costó 370M



El economista tasador Javier García habla de la posibilidad de que el Real Madrid sea valorado en 10.000M.

Que para ello, aunque los conciertos no sean importantes para la facturación anual, sí podrían serlo para aumentar el valor del club.

Y por supuesto, sería clave tener avanzado el proyecto del parque tecnológico en Valdebebas.



Con el Madrid Innovation District se crearían 23,000 empleos y un PIB de 1200 millones de PIB para la comunidad de Madrid, y luego salen los tontazos a decir que si club estado por recalificar los terrenos para que se lleve a cabo, un proyecto así es imposible que no reciba todas las ayudas posibles de cualquier gobierno en cualquier ciudad del mundo. Ojalá nos salga bien 🙏, por ahí entraría otro dinerito extra.

@the doctor

El economista tasador Javier García habla de la posibilidad de que el Real Madrid sea valorado en 10.000M.

Que para ello, aunque los conciertos no sean importantes para la facturación anual, sí podrían serlo para aumentar el valor del club.

Y por supuesto, sería clave tener avanzado el proyecto del parque tecnológico en Valdebebas.


  Realmente la entrevista fue que Ramón le preguntó si podría valer 10000 y el dijo que podría, también dio otras cifras, más cortas,y dijo que dependía de muchos factores. Es la típica pregunta que se hace interesadamente y que respondes a regañadientes.. Parece lo mismo que con ChatGPT, cuando preguntas con el sesgo de confirmación, siempre te da la razón. Lo habéis probado? 

@Medio
  Realmente la entrevista fue que Ramón le preguntó si podría valer 10000 y el dijo que podría, también dio otras cifras, más cortas,y dijo que dependía de muchos factores. Es la típica pregunta que se hace interesadamente y que respondes a regañadientes.. Parece lo mismo que con ChatGPT, cuando preguntas con el sesgo de confirmación, siempre te da la razón. Lo habéis probado? 
¿No es posible que Florentino Pérez, quien ha desarrollado la mayor empresa constructora de occidente haciendo presupuestos toda su vida y con seriedad, no se haya tirado un farol cuando habló de 10.000M?

El valor lo marcará la oferta de una de las mayores empresas del mundo por el 5% de los activos del club.

Cada año de los 20 años de Florentino como presidente cumple sobradamente los presupuestos, veo bastante probable que el valor no sea de 10.000M sino mayor.

Realmente no importa mucho que nos den 400M o 500M por valorarlo en 8.000 o 10.000M. El club seguirá creciendo y superará ampliamente esas cifras en el futuro.

¿Porqué? Porque pese a lo que dice Iñaki Angulo y sus amigos, Florentino Pérez ha dicho en la última asamblea que peleará por la batalla de la Superliga. No sólo es un hombre de fe sino el que acierta una y otra vez con lo que se propone con décadas de antelación.

New York Times.

https://www.nytimes.com/athletic/6823685/2025/12/16/real-madrid-florentino-perez-finances-analysis


The BookKeeper:

El Real Madrid, el club de fútbol más rico del mundo, analizado como nunca antes

Chris Weatherspoon

Dec. 16, 2025

Chris Weatherspoon es el primer escritor especializado en finanzas futbolísticas de The Athletic. Chris es un contador público que utiliza su perspicacia profesional como Contador para analizar el dinero que hay detrás del fútbol.

Actualmente, analiza las finanzas del Real Madrid, pero anteriormente ha analizado las del Manchester United, Manchester City, Arsenal, Liverpool, Chelsea, Tottenham, Newcastle, Aston Villa, Wrexham y Barcelona.

Chris también ha escrito un glosario de términos financieros futbolísticos.

Si examinas cualquier lista de los clubes de fútbol más ricos del mundo, encontrarás al Real Madrid en la parte financiera. En 14 de los últimos 20 años, el Madrid ha registrado los mayores ingresos del fútbol.

Ingresos no significa riqueza, pero el balance del Madrid también ha sido saneado durante un tiempo. Los resultados financieros de la temporada 2024-25, publicados el mes pasado, confirmaron otro año rentable en la capital española; el Madrid acumula 23 años consecutivos de superávit, una racha que incluso resistió la pandemia de la COVID-19.

A la mayor facturación y rentabilidad a largo plazo del mundo, se suma la falta de deuda. El Madrid y su presidente, Florentino Pérez, se enorgullecen de esto último, citando regularmente su baja deuda neta cada vez que anuncian sus últimas cifras.

El primer mandato de Pérez comenzó hace un cuarto de siglo, en un momento en que las finanzas del Madrid se encontraban en una situación precaria. Desde entonces, salvo un paréntesis de tres años entre 2006 y 2009, ha supervisado una transformación que lo ha convertido en el club más rico y con mayor rentabilidad del deporte.

Sin embargo, algunos aspectos destacan, si no como contradicciones con el panorama optimista descrito anteriormente, sí como defectos que merecen una revisión más profunda. El Madrid mantuvo la rentabilidad durante la pandemia, pero no fue la excepción a la reglamentación financiera de los clubes que sufrieron el cierre de estadios en aquel momento.

No se trató solo de la presión financiera. En 2019, el Madrid se embarcó en un proyecto enormemente costoso para transformar su estadio, el Bernabéu. Se requirieron cuantiosos préstamos para financiar el proyecto, préstamos que ahora lo convierten en el segundo club de fútbol más endeudado del mundo.

El mes pasado, Pérez anunció una próxima votación que podría suponer la ruptura del Madrid con 123 años de tradición.

Desde 1902, el Madrid ha sido propiedad de sus socios. Esto podría estar a punto de cambiar. En una asamblea general extraordinaria aún por programar, los socios votarán sobre una propuesta para permitir a inversores externos adquirir participaciones en el club por primera vez. Supondría un cambio radical en la gestión del Madrid.

Que se considere necesario, como la venta de derechos de ingresos que tuvieron hace cuatro temporadas, contrasta con las cifras abrumadoramente positivas que el Madrid y Pérez han presentado durante mucho tiempo. Fuentes cercanas al presidente —que hablan bajo anonimato, como todas las citadas aquí, ya que no tenían permiso para hacer comentarios— afirman que cree que la medida ayudará a proteger al club de posibles problemas cuando Pérez, ahora de 78 años, finalmente ceda el mando. Esto no significa que el Madrid esté en peligro inminente, pero sí que merece una revisión más profunda de sus finanzas.

Cuando Pérez asumió la presidencia en 2000, el Madrid venía de una victoriosa campaña en la Champions League, pero fuera del campo, los problemas se acumulaban. El club estaba sumido en una deuda de unos 280 millones de euros (245 millones de libras; 328 millones de dólares) y venía de unas pérdidas anuales de 69 millones de euros. Ese triunfo en la final de la Copa de Europa, su segundo en tres temporadas, no fue suficiente para que Lorenzo Sanz superara el desafío presidencial de Pérez.

Pérez se encontró en una situación financiera preocupante y, naturalmente, decidió superar el récord de fichajes del fútbol mundial. Dos veces.

En julio de 2000, el Madrid fichó a Luis Figo, procedente de su eterno rival, el Barcelona, ​​por 62 millones de euros (la cabeza de cerdo llegó después gratis). Un año después, envió 75 millones de euros a la Juventus a cambio de Zinedine Zidane. Más galácticos seguirían su ejemplo, y desde fuera, la estrategia del Madrid bajo su nuevo líder era clara: especular para acumular. La salida del apuro era gastar aún más, atraer la atención del club y cosechar los frutos.

Sin duda, también contribuyó que Pérez firmara un acuerdo por 448 millones de euros para vender el campo de entrenamiento al ayuntamiento. Esa enorme suma permitió saldar la deuda y financiar un derroche en algunos de los mejores futbolistas del mundo.

Los acuerdos previos de terrenos con el Ayuntamiento de Madrid siguen teniendo impacto hoy en día.

En septiembre, la Comisión Europea dictaminó que una decisión de 2011 de ceder al Madrid un valioso inmueble, en lugar de un terreno previamente acordado que el ayuntamiento no pudo transferir legalmente, no constituía ayuda estatal ilegal. Por lo tanto, las finanzas del Madrid para 2025-26 mejorarán gracias a la reversión de una provisión de 23,5 millones de libras que el club tenía en sus libros contables en relación con esa demanda.

A principios de la década de 2000, con Figo, Zidane y varias otras grandes figuras a bordo, los ingresos se dispararon, triplicándose con creces a lo largo de esa década. Desde el sexto puesto en la primera temporada de Pérez al mando, el Madrid se convirtió en el club con mayores ingresos del fútbol en la temporada 2004-05, posición que mantuvo durante 11 temporadas y que sigue ocupando hoy.

El crecimiento se vio impulsado en esos primeros años por las ganancias comerciales y de marketing, una fuente de ingresos directamente atribuible a la plétora de estrellas que Pérez fichó para vestir la famosa camiseta blanca del Madrid. El Bayern de Múnich llegaría a usurparles el puesto comercial, pero en la temporada 2023-24 el equipo español volvió a la cima, según el ranking de la Football Money League de Deloitte.

El poder de esa camiseta blanca se refleja en dos enormes acuerdos comerciales vigentes. El fabricante de equipaciones, Adidas, paga al Madrid 120 millones de euros al año por el privilegio de fabricarla, y el club recibe aún más por la venta de merchandising. En la temporada 2023-24, este último generó 76 millones de euros, y los 196 millones de euros que el Madrid obtuvo gracias al acuerdo con Adidas superaron en 25 millones a los ingresos de cualquier otro equipo europeo en acuerdos de equipación y merchandising.

Por otra parte, el acuerdo de patrocinio de la camiseta con la aerolínea Emirates genera 70 millones de euros anuales. Solo con los acuerdos con Adidas y Emirates en la temporada 2023-24, el Madrid obtuvo más ingresos comerciales que todos los clubes, excepto seis.

El perfil comercial del Madrid es enorme, pero no es ni de lejos su única área de crecimiento. La costosa remodelación del Bernabéu se realizó para convertirlo en un recinto de primera clase para eventos más allá del fútbol, ​​con la expectativa de obtener importantes ingresos como resultado.

Y vaya si los ha obtenido. El Madrid registró 326,1 millones de euros en ingresos totales de su estadio la temporada pasada, casi el doble de lo que generaba el Bernabéu antes de su transformación. Comparar los ingresos por día de partido con los de otros clubes resulta complicado debido a la forma en que el Madrid categoriza los flujos de ingresos en sus cuentas, pero lideró el fútbol mundial en la temporada 2023-24, y eso no habrá cambiado el año pasado.

Los ingresos se vieron impulsados ​​en esa temporada 2023-24 gracias a que el Madrid comenzó a vender licencias de asientos personales (PSL) a clientes VIP. Estas licencias garantizan a los titulares el derecho a comprar abonos de temporada durante los próximos 30 años, junto con ciertos "servicios exclusivos" dentro del Bernabéu. Se desconoce la cantidad exacta que las PSL aportaron a los ingresos del Madrid; el club afirmó que un aumento de 76,1 millones de euros en "otros ingresos" se debió principalmente a las ventas de PSL.

Estas ventas disminuyeron en la temporada 2024-25 (se esperan más en la 2025-26), y las PSL, como concepto, son algo que el Barcelona también ha empleado recientemente para aumentar sus propios ingresos. Dado que las ventas de PSL representan un hecho único cada 30 años —los titulares de las licencias pueden venderlas a terceros, por lo que el Madrid ha perdido el control del activo durante la vigencia de la licencia—, existe un argumento razonable para que las PSL sean similares a una "palanca" financiera única, como otras que se han utilizado en el Barça en las últimas temporadas.

Los ingresos por retransmisiones también han crecido, aunque menos que otras fuentes de ingresos. El dinero procedente de la televisión habría disminuido


la temporada pasada de no ser por los 42,4 millones de euros recaudados de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA ampliada en Estados Unidos entre junio y julio, donde el Madrid alcanzó las semifinales (unos 29 millones de euros adicionales se contabilizarán en los estados financieros de 2025-26).

Los clubes de LaLiga no disfrutan de un acuerdo televisivo nacional tan grande como sus homólogos de la Premier League inglesa, y Pérez lleva tiempo lamentando el cambio a la distribución colectiva de ingresos, que comenzó en la temporada 2016-17, y que puso fin a la capacidad de los equipos individuales para negociar sus propios acuerdos televisivos. El Madrid ganó recientemente un caso ante el Tribunal Supremo contra LaLiga por las distribuciones de la temporada 2015-16, lo que le otorgó 8,8 millones de euros en ingresos pasados ​​desprovistos. LaLiga está revisando la sentencia con su equipo legal.

El Madrid y el Barcelona siguen recibiendo habitualmente alrededor del 23% de las distribuciones anuales de LaLiga, pero según las cifras más recientes, los ingresos por retransmisiones del club mejor pagado de España fueron inferiores a los que 15 clubes de la Premier League recibieron en televisión nacional.

Los ingresos recientes por retransmisiones en el Bernabéu se han mantenido altos, en gran parte debido al continuo éxito europeo del Madrid. Entre 2014 y 2024, ganó la Champions League cinco veces, generando 988,3 millones de euros en premios de la UEFA. Esto representó 78 millones de euros más que cualquier otro club, y más de 200 millones de euros más que todos, excepto el Manchester City, el Bayern y el Paris Saint-Germain.

Los enormes ingresos del Madrid, y cada vez mayores, podrían haber sido aún mayores. O al menos eso es lo que parece creer el club.

A finales de octubre, el Madrid confirmó que reclama una indemnización sustancial a la UEFA por el bloqueo de la Superliga Europea (ESL). Según informes, la reclamación del club por lucro cesante asciende a la asombrosa cifra de 4.500 millones de euros.

El realismo de esa cifra es discutible, sobre todo porque muchas emisoras de renombre se distanciaron de un proyecto que dependía casi por completo de un contrato televisivo masivo. Sin embargo, la decisión del Madrid y de otros de impulsar el controvertido plan reflejó una necesidad de fondos.

El Madrid ha estimado la cifra de ingresos perdidos debido a la pandemia en unos 390 millones de euros. No fue casualidad que la ESL naciera tras el parón mundial en 2020. Y, a pesar de lo que sugieren sus años de rentabilidad impecable, el Madrid distó mucho de ser inmune al impacto de la COVID-19.

El Madrid evitó romper su racha de beneficios cuando la COVID-19 interrumpió la temporada 2019-20, e incluso lo volvió a hacer un año después, cuando los estadios cerraron durante gran parte de la campaña como parte de las regulaciones para limitar la propagación del virus. En un año en el que el Barcelona registró una pérdida antes de impuestos récord para un club de fútbol (555 millones de euros), y otros ocho equipos europeos registraron déficits superiores a los 100 millones de euros, el Madrid registró beneficios, aunque de tan solo 1,7 millones de euros.

Esto se logró mediante importantes reducciones de costes en todo el club, incluyendo a los futbolistas y jugadores de baloncesto del primer equipo, así como a los principales ejecutivos, que aceptaron una rebaja salarial del 10 %. A diferencia de otros equipos, donde los salarios se aplazaron para una fecha posterior, los jugadores del Madrid renunciaron a una parte de los ingresos de dos temporadas para ayudar al club a superar la pandemia. El Madrid también se embarcó en un paréntesis de un año en la contratación de nuevos jugadores y recuperó más de 100 millones de euros en ventas, principalmente por las salidas de los laterales Achraf Hakimi y Sergio Reguilón.

Sin embargo, 390 millones de euros en ingresos perdidos es una suma enorme, y el doble impacto de la pandemia y el creciente coste de la remodelación del Bernabéu sometieron al club a una gran presión.

El Madrid niega haber recurrido alguna vez a la política de "palancas" adoptada por el Barcelona en los últimos años, pero el acuerdo alcanzado en la temporada 2021-22 parecía una solución a corto plazo.

El club acordó renunciar a una parte de los ingresos futuros procedentes del Bernabéu remodelado a cambio de una inyección de capital inmediata. El acuerdo se cerró con Sixth Street, la firma de inversión estadounidense que también adquirió una cuarta parte de los futuros ingresos televisivos del Barcelona por LaLiga por 667,5 millones de euros en una fecha similar.

El Madrid necesitaba dinero, pero en menor medida que sus rivales; su propio acuerdo con Sixth Street y Legends, empresa especializada en la gestión de estadios y que colaboraría en su gestión, se anunció por 360 millones de euros. A cambio, Delantero Inversiones y Operaciones (DIO), filial propiedad en última instancia de Sixth Street, recibiría alrededor del 30% de los ingresos del estadio no derivados de la venta de entradas durante los próximos 20 años.

Curiosamente, esa cifra de 360 ​​millones de euros ha disminuido desde entonces. El Madrid solo registró 316,3 millones de euros de beneficios por la venta de derechos en la temporada 2021-22, y desde entonces, las cuentas del club han revisado a la baja la "contribución total máxima" del acuerdo a 327 millones de euros. Una fuente con conocimiento de la transacción declaró a The Athletic que la reducción se debió a que los pagos a corto plazo no se materializaron.

En cualquier caso, la enorme inyección de efectivo ayudó al club a salir de un apuro considerable. Sin el dinero de esa operación única, el Madrid habría perdido 296,2 millones de euros antes de impuestos. Esa cifra de pérdidas habría sido potencialmente menor de no haber cerrado la operación con Sixth Street; como explicaremos, las finanzas del Madrid tienen varios componentes móviles.

Pero incluso después de ajustar los enormes movimientos de provisiones (118,9 millones de euros netos), que se sumaron a los costes de la temporada, así como los 60,9 millones de euros en deterioros contabilizados contra el valor de los jugadores, el Madrid habría perdido 116,4 millones de euros sin la operación con Sixth Street, lo que destrozaría la aparente invulnerabilidad de sus finanzas.

Una incertidumbre persistente sobre la operación con Sixth Street es cómo la refleja el club en sus ingresos anuales.

Tanto las normas de costes de plantilla de LaLiga como de la UEFA están directamente relacionadas con los ingresos: cuanto más gana un club, más puede gastar. Si el Madrid continúa registrando los ingresos de su estadio en cifras brutas, incluso con el 30% de ciertas fuentes de ingresos prometidas en otras fuentes, se beneficiará de un límite de coste de plantilla más alto que si dedujera el porcentaje anual adeudado a DIO. Como se muestra en el reciente análisis a fondo de The Athletic sobre las finanzas del Barcelona, ​​el club catalán presenta sus ingresos por retransmisión tras reducirlos en función de las cantidades que debe entregar a Sixth Street cada temporada.

Las cuentas del Madrid no son específicas al respecto, pero una fuente con conocimiento de la situación, que habló de forma anónima para proteger sus relaciones, confirmó a The Athletic que las líneas de ingresos aplicables se registran en cifras brutas en la contabilidad del club, incluso cuando una parte se adeuda a DIO.

El razonamiento presentado, que parece haber sido aceptado no solo por los auditores del Madrid, sino también por los organismos reguladores del fútbol, ​​es que existe una "transferencia de riesgo" en el acuerdo. La parte de los ingresos del Madrid que corresponde a DIO parece depender de que el club mantenga una cifra mínima de EBITDA (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización). Si no se alcanza ese nivel, DIO no tendrá derecho a ningún pago; por lo tanto, a diferencia del acuerdo con el Barcelona, ​​no hay garantía de que el club tenga que realizar un pago en una temporada determinada.

The Athletic obtuvo los estados financieros más recientes de DIO para la temporada 2023-24 y descubrió que la filial de Sixth Street registró una facturación de 12,7 millones de euros a través de su acuerdo con el Madrid. Las líneas de ingresos exactas a las que se aplica el acuerdo no están claras, pero el Madrid registró 46,1 millones de euros en las siguientes fuentes de ingresos del estadio: giras y la Real Madrid Experience; eventos y conciertos; comida, bebidas y catering; y otros ingresos del estadio.

Los 12,7 millones de euros en ingresos de DIO representan el 27,5 % de esos 46,1 millones de euros en ingresos no relacionados con la venta de entradas. No es exactamente el 30 % declarado, pero no es una cifra tan lejana como para que sea una estimación descabellada de las fuentes de ingresos aplicables en el acuerdo. Si bien la facturación de DIO de 2 millones de euros en 2022-23 representó tan solo el 11 % de las mismas líneas de ingresos del Madrid esa temporada, esto es potencialmente atribuible a que las obras del estadio aún estaban en proceso de finalización, junto con la salvedad del EBITDA mencionada anteriormente. Las cuentas de DIO para 2024-25 aún no se han presentado, por lo que hay poco margen de maniobra en ese aspecto.

Al ser preguntado sobre si el Madrid podía declarar los ingresos brutos del estadio para el cálculo del coste de plantilla según la UEFA, un portavoz del organismo rector del fútbol europeo indicó que no hacen comentarios sobre equipos específicos. LaLiga indicó que era una pregunta que debía responder el club. El Madrid no respondió, pero según la información que The Athletic ha obtenido de conversaciones con fuentes expertas, como se ha indicado anteriormente, parece que pueden registrar los ingresos del estadio en términos brutos, lo que eleva sus respectivos límites de coste de plantilla.

Contenido de la Liga

Se desconoce cuánto perderá el Madrid en ingresos de aquí a 2042, pero parece probable que supere el máximo de 327 millones de euros que pueden recibir. Las cuentas de DIO confirman que se están realizando pruebas de recuperabilidad respecto al importe pagado para obtener la participación de la empresa en los flujos de ingresos del Madrid, y no se consideró necesario ningún deterioro en 2023-24.

En otras palabras, Sixth Street, a través de DIO, espera recuperar al menos la cantidad que pagó al Madrid hace unos años, y probablemente una suma considerable adicional. Una estimación aproximada del importe adeudado a DIO en 2024-25, suponiendo que no haya un crecimiento futuro en los ingresos del estadio —que seguramente serán abundantes—, asciende a más de 400 millones de euros devueltos a Sixth Street al finalizar el acuerdo. La cifra real será casi con toda seguridad mayor.

El acuerdo con Sixth Street aseguró que el Madrid registrara 20,2 millones de euros de beneficio ese año, incluso cuando las pérdidas operativas diarias se desplomaron a 355,4 millones de euros. Ese fue el sexto año consecutivo en que el Madrid perdió dinero a nivel operativo (es decir, antes de ventas de jugadores, partidas excepcionales y cualquier ingreso o coste por intereses), y el resultado operativo tardó hasta 2024-25 en recuperarse adecuadamente.

El beneficio operativo de 43,1 millones de euros de la temporada pasada fue el mejor resultado diario de los dos mandatos presidenciales de Pérez juntos, y marca una recuperación significativa de los déficits subyacentes. Entre 2016 y 2023, el Madrid perdió más de 700 millones de euros en términos operativos, aunque las ganancias de los jugadores generalmente lo volvieron a generar beneficios. El único año en que no lo hicieron, se firmó el acuerdo con Sixth Street.

Ese año se presenta significativamente peor que el resto debido a las incorporaciones a provisiones y las pérdidas de valor de los jugadores, que en conjunto empeoraron el resultado en 179,7 millones de euros. Ambos gastos se derivan de juicios contables que, aunque legales y aprobados por los auditores del club, podrían no haberse considerado necesarios de no haber existido grandes ingresos extraordinarios que compensar.

Las cuentas de 2021-22 pusieron de relieve la paradoja de la rentabilidad en el Madrid: el club necesita una buena gestión, y los superávits son la mejor manera de demostrarlo, pero tampoco tiene sentido acumular enormes beneficios. El Madrid es una entidad sin ánimo de lucro, propiedad de sus socios, y no reparte dividendos. El club, en efecto, debería gastar lo que gana.

El mantra podría cambiar si se permite la entrada de inversores externos, pero, por ahora, tiene sentido que el Madrid aspire a obtener beneficios en el extremo inferior de la escala.

El club gestiona esta situación de diferentes maneras. La temporada 2021-22 fue excepcional en cuanto a la magnitud de los movimientos contables incorporados a sus resultados, y el uso de provisiones para gastos futuros previstos es una práctica contable habitual, pero su uso por parte del Madrid se ha incrementado recientemente. El gasto neto en provisiones de 118,9 millones de euros en la temporada 2021-22 significó que, al final de esa temporada, el club contaba con 137 millones de euros en provisiones en el balance.

Esta cifra se ha reducido a más de la mitad, hasta los 63,9 millones de euros, pero no toda la diferencia se utilizó para cubrir los costes reales. Desde junio de 2020, el Madrid ha revertido con frecuencia las provisiones que considera que ya no son necesarias. Estas reversiones constituyen los ingresos, por lo que mejoran el resultado final. El Madrid se ha beneficiado de reversiones de provisiones por valor de 47,4 millones de euros en las últimas cinco temporadas.

En las cuentas del Madrid, esto también beneficia a la facturación. El club incluye los excedentes de provisiones en sus ingresos, por lo que ha disfrutado de un aumento de facturación de casi 50 millones de euros en el último lustro. Nuevamente, no hay nada de malo en usar provisiones, y el Madrid actúa conforme a las normas contables. Los auditores del club, EY, no han destacado el asunto como digno de especial atención.

Pero esto ha ayudado a Pérez y al Madrid a proclamar una racha interminable de beneficios. Si se excluyen las reversiones de provisiones registradas tanto en 2020-21 como en 2022-23, habrían registrado pérdidas antes de impuestos, aunque solo pequeñas.

Los ajustes contables tienen un alcance limitado, sobre todo porque no pueden surgir de la nada.

Incluso si pasáramos por alto los movimientos de provisiones, el margen de beneficio del Madrid (resultado antes de impuestos como proporción de los ingresos) en 2024-25 fue de tan solo el 2,3 %. Antes de 2019, el margen ajustado a provisiones superaba con frecuencia el 10 %, mientras que incluso el margen antes de impuestos declarado superaba regularmente el 5 %. La disminución de la rentabilidad relativa no se debe únicamente a la utilización de provisiones por parte del Madrid.

Si los ingresos se disparan, pero los beneficios se mantienen relativamente bajos, cabe preguntarse adónde va el dinero del Madrid.

La tendencia natural es asumir que todo recae en los jugadores, pero, como veremos, el gasto del Madrid en fútbol está disminuyendo en relación con la facturación. Así que la respuesta debe estar en otra parte.

Por un lado, la finalización de las obras del Bernabéu implica que el Madrid tiene que amortizarlas. Dichos gastos se triplicaron hasta alcanzar los 52,2 millones de euros en la temporada 2024-25. Sin embargo, es una cantidad insignificante en comparación con los costes operativos. Estos se han disparado y han alcanzado los 462,8 millones de euros la temporada pasada. La renovación del estadio, que está casi completamente operativo, ha incrementado la base de costes, y gestionar un club del tamaño del Madrid es una tarea mayor que la mayoría, pero hay una curiosidad oculta en las cifras.

Desde la temporada 2017-18, la categoría de costes denominada «otros gastos operativos» ha representado más de una quinta parte de los costes operativos anuales. Desde la temporada 2019-20, ha sido la categoría de costes individual más grande: se han contabilizado 755 millones de euros en costes en la última década.

Las cuentas del Madrid son muy escasas en detalle sobre el contenido de ese fondo de gastos. Las cantidades brutas consignadas en él se han disparado desde mediados de la década de 2010, de 20 millones de euros a 102 millones de euros la temporada pasada. Esto representó una disminución con respecto a la temporada 2023-24, y una reducción aún mayor con respecto al máximo de 136 millones de euros de la temporada 2021-22, pero sigue siendo una cantidad enorme de gasto sobre la que se revela poca información. El Madrid sí señala que la contribución solidaria de LaLiga, que todos los clubes deben pagar, se incluye en dicho fondo, pero en su caso solo ha ascendido a 14 millones de euros en las últimas temporadas.

Es probable que también se incluyan algunos gastos de provisiones, pero hay otro factor en juego, uno que también ha contribuido a aumentar la cifra de ingresos del club a lo largo de los años.

En la temporada 2017-18, el Madrid firmó un acuerdo de empresa conjunta no constituida con Providence Equity Partners, un grupo inversor estadounidense. Por 200 millones de euros, Providence recibiría una parte no especificada de los futuros ingresos por patrocinio del club. El acuerdo se renovó posteriormente, pero finalizó en la temporada 2024-25.

Se desconoce cuántos ingresos registró el Madrid en el acuerdo con Providence, pero sus ingresos por patrocinios y licencias aumentaron 36,9 millones de euros (18 %) en la temporada en que comenzó el acuerdo. Debido a la estructura del acuerdo, con el Madrid como "participante gestor", la normativa contable permitió al club registrar los ingresos de la empresa conjunta como ingresos, aun cuando Providence debía su parte. Dicho pago del Madrid se registró dentro de los costes operativos, posiblemente entre esos cuantiosos "otros gastos operativos".

A partir de los movimientos en los acreedores de marketing que se revelan en las cuentas semestrales y anuales del Madrid, podemos determinar un importe mínimo pagado a Providence como parte del acuerdo. Entre 2018-19 y 2024-25, el Madrid realizó pagos de al menos 146,2 millones de euros a su socio en la empresa conjunta. Es posible, pero se desconoce, que la cifra total fuera aún mayor.

Una fuente con conocimiento del acuerdo con Providence, hablando anónimamente, declaró a The Athletic que la firma de inversión recuperó su dinero y que, por lo tanto, se le debía el 10% de los ingresos por patrocinio relevantes por encima de un nivel de ingresos determinado, no especificado.

Al preguntarle por qué el acuerdo podía registrarse como ingresos y costes en lugar de como un préstamo, se citó una razón similar a la del acuerdo con Sixth Street: Providence se expuso a un riesgo, con la posibilidad de que no se le devolvieran las sumas que se le asignaron al Madrid. Finalmente, se les devolvieron esas sumas, y aparentemente más, pero la transferencia del riesgo impidió que el acuerdo constituyera un préstamo.

En cuanto a por qué el Madrid firmaría un acuerdo de este tipo, The Athletic ha sido informado de que con frecuencia reciben propuestas de terceros para firmar acuerdos con el objetivo de aumentar los ingresos del club. Si esos terceros están dispuestos a aportar dinero y riesgo, y se consideran compatibles con la marca y los valores del Madrid, como hizo Providence, entonces firmarán dichos acuerdos. En el caso de Providence, parece que el Madrid consideró que las cantidades pagadas a la firma de inversión merecían la pena a cambio de mejorar los ingresos comerciales del club. Una fuente independiente a la mencionada declaró a The Athletic que Providence no era solo un prestamista para el Madrid, afirmando que la firma aportó "nuevos socios globales a largo plazo al club" y construyó "un equipo comercial de primer nivel".

Fuera o no el objetivo principal, el acuerdo con Providence no solo permitió al Madrid presumir de mayores ingresos que si hubiera solicitado un préstamo para aumentar su liquidez, sino que también impacta en las normas de costes de plantilla que aplican tanto LaLiga como la UEFA, ya que ambas están vinculadas a los ingresos del club.

Los enormes costes operativos del club no son atribuibles únicamente a acuerdos como el de Providence, pero si en el de Sixth Street los ingresos relacionados se registran en bruto (y, por lo tanto, los pagos también se registran en costes operativos), esto explica en parte por qué los gastos operativos del Madrid superan con creces a los de cualquier otro club.

Según un informe de la UEFA, los costes operativos del Madrid para la temporada 2023-24 fueron 167 millones de euros superiores a los del segundo clasificado, el Tottenham Hotspur, una diferencia enorme (62%). Y estos costes solo aumentaron la temporada pasada.

Se desconoce cuánto se atribuyó en total cada temporada al acuerdo con Providence, ahora finalizado. La infraestructura del Madrid implica grandes gastos operativos. Sin embargo, el acuerdo con Providence permitió al club registrar ingresos superiores a los que habría obtenido de otro modo, a pesar de que se desconocía la cantidad del dinero que debía reembolsarse. Como se mencionó anteriormente, la transferencia del riesgo fue clave para ello.

The Athletic no ha podido determinar los detalles del acuerdo, salvo los interpretados a partir de las cuentas y descritos anteriormente. Al ser preguntado sobre si los ingresos del acuerdo con Providence se incluyeron en los cálculos del límite de costes de la plantilla, LaLiga remitió las preguntas al club, y un portavoz de la UEFA declinó hacer comentarios sobre equipos individuales. Sin embargo, al igual que con la transacción de Sixth Street, parece que el Madrid no tuvo que revisar a la baja los ingresos para presentarlos a los reguladores.

Una fuente con conocimiento de la transacción declaró a The Athletic que Providence obtuvo una "buena rentabilidad" de las cantidades pagadas al Madrid. Otra fuente, que se refirió al acuerdo como un "mecanismo de reparto de beneficios", afirmó que Providence recuperó su dinero y algo más, pero que, en su opinión, el acuerdo no fue "excelente".

Al ser consultado por The Athletic sobre la empresa conjunta no constituida, Providence declinó hacer comentarios.

Considerando que la temporada pasada el delantero estrella Kylian Mbappé llegó a la capital española, el crecimiento salarial del Madrid fue pequeño: tan solo 9,3 millones de euros (un 2 %) más que en la temporada 2023-24. Los salarios del personal de fútbol aumentaron aún menos, subiendo solo 1 millón de euros, hasta los 388,8 millones de euros.

La falta de éxito en el campo provocó que las primas del primer equipo se redujeran de 35 millones de euros a 13 millones de euros, una reducción compensada por un aumento de los salarios base, incluso tras la retirada de Toni Kroos. El elevado salario anual de Mbappé y una prima de fichaje de 150 millones de euros, según se informa, repartida a lo largo de su contrato de cinco años, contribuyeron a aumentar la masa salarial del Madrid, a pesar de que no consiguieron nada destacable.

Los salarios del Madrid en el fútbol son altísimos por sí solos, incluso cuando los del Barcelona superaron su total la temporada pasada, aunque solo por 3 millones de euros. Si a esto le sumamos el gasto del Madrid en el equipo de baloncesto y el personal no deportivo, la masa salarial total asciende a 514 millones de euros, ligeramente superior a la del Barcelona (510 millones de euros) y, sin duda, una de las más altas de cualquier club europeo.

La primera victoria del PSG en la Champions League en mayo de este año generó una masa salarial de 543 millones de euros, y es probable que el Madrid se haya mantenido como el tercer club que más ha pagado en el fútbol europeo la temporada pasada, al igual que en la 2023-24. El City, que se situó entre el PSG y el Madrid ese año, aún no ha publicado las cifras de la temporada 2024-25.

Las disparidades salariales en España, y en el fútbol, ​​son tales que la masa salarial del Madrid superó la masa salarial más reciente de 11 clubes de LaLiga juntos. Sin embargo, los ingresos del club eclipsan aún más a los de sus pares nacionales. Como resultado, los costes salariales del Madrid, como proporción de los ingresos, están disminuyendo, y bastante.

La temporada pasada, la ratio salarios/ingresos del Madrid, incluso utilizando el cálculo más bajo de The Athletic, se situó en el 44,3 %. Este porcentaje no solo fue el más bajo de LaLiga, sino también el más bajo en 15 años para el club. Los salarios del fútbol como proporción de la facturación fueron de tan solo el 33,5 %, y los costes del fútbol en su conjunto (es decir, los salarios más la amortización de los traspasos y las comisiones de los agentes) cayeron a tan solo el 43,4 %, otro mínimo histórico.

La enorme rotación, en lugar de la reducción de costes, ha reducido ese porcentaje, y una preocupación de los rivales del Madrid es que pueden gastar más que nadie en futbolistas. La preocupación de que equipos como el Madrid y el PSG se aprovecharan de los clubes ingleses fue un argumento clave de quienes se oponían a la reciente propuesta de una norma de "anclaje" en la Premier League, que imponía un límite estricto al coste de las plantillas. La propuesta fue rechazada el mes pasado.

Esa preocupación tiene fundamento, pero en realidad, el Madrid no gasta ni de lejos lo que podría con la normativa vigente. Los salarios y la amortización relacionados con el fútbol del club ascendieron a 504 millones de euros en la temporada 2024-25, una suma enorme, pero aún muy por debajo del límite de gasto establecido por LaLiga ese año (755 millones de euros) y de la estimación de The Athletic sobre el límite del 70% del coste de la plantilla según la UEFA (842 millones de euros).

Es probable que estos costes aumenten como resultado de los fichajes del verano pasado, pero aún así no deberían acercarse a los niveles permitidos para el Madrid. Esto puede deberse a la frugalidad del club, pero, como hemos visto, también tienen gastos operativos mucho mayores que los de cualquier otro club, lo que, a su vez, limita su capacidad para ajustar el gasto relacionado con el fútbol a los límites regulatorios.

Por supuesto, su facturación es tan alta que aún se las arreglan para ser uno de los pagadores más generosos del fútbol mundial.

En estos costes relacionados con el fútbol se incluye una factura de amortización de fichajes, que alcanzó los 115,6 millones de euros la temporada pasada. Este es el máximo histórico en España, y la plantilla del Madrid a finales de junio, incluyendo los fichajes previos al Mundial de Clubes de Dean Huijsen y Trent Alexander-Arnold, había costado 1.072 millones de euros. Ningún otro club no inglés, con la probable excepción del PSG (aún no ha revelado las cifras completas de la temporada 2024-25), ha gastado más de 1.000 millones de euros en su plantilla.

Aun así, esa amortización es bastante inferior a la de hace tan solo unos años, cuando alcanzó un máximo de 163,7 millones de euros en 2022. Esto refleja 60,9 millones de euros en pérdidas de valor de jugadores contabilizadas entonces, así como la salida de varios fichajes de gran valor, como Eden Hazard y Luka Jovic.

El gasto del Madrid en fichajes se ha reducido desde la pandemia. Entre julio de 2018 y junio de 2020, gastó 571,3 millones de euros en fichajes y honorarios de agentes, y 352,6 millones de euros netos. En las cinco temporadas transcurridas desde entonces, su gasto neto fue de 339,9 millones de euros.

Sigue siendo mucho: 133 millones de euros más que el gasto neto del Barcelona en ese periodo, por ejemplo. El Madrid gastó más de 200 millones de euros en nuevos fichajes en cada una de las dos temporadas anteriores a la pasada, y otros 167,7 millones en la 2024-25. Esto lo distingue en España, pero comparado con clubes de otros países, no es excepcional. Los seis grandes de la Premier League han gastado más en jugadores en la última década que los 785,6 millones de euros del Madrid, al igual que el PSG. El Newcastle United, tras su adquisición en 2021, no se queda atrás.

El poder adquisitivo de los clubes extranjeros es una de las razones citadas por Pérez para la propuesta de permitir la inversión de inversores externos en el Madrid. El presidente del club ha hablado de las dificultades para competir con equipos multimillonarios de otros países, y aunque el Madrid apenas está cubriendo sus fichajes, hay algo de cierto en ello. A pesar de ostentar los mayores ingresos del mundo, varios equipos han invertido constantemente más en el mercado de fichajes. Dicho esto, su masa salarial es mayor que la de todos los clubes ingleses, salvo el City.

Un factor que aumentaría su poder adquisitivo sería mejorar sus ventas. El Madrid ha ingresado 859,7 millones de euros en ventas de jugadores en la última década, de los cuales 597,9 millones se han traducido en beneficios. Suena bien, pero nueve clubes europeos han generado más. En las últimas tres temporadas, los beneficios del Madrid por la venta de jugadores ascendieron a tan solo 123,6 millones de euros, lo que apenas los sitúa entre los 30 mejores de Europa.

Para ser justos, otros clubes han adoptado un modelo de traspaso de jugadores con mucha más disposición que el Madrid. Su prioridad son los ingresos brutos, y sus ingresos recurrentes eclipsan a los de los demás. Pero si buscaban maneras de mejorar aún más sus resultados o de aumentar su propia capacidad de gasto en fichajes, mejorar sus ventas es una opción.

El 31 de mayo de 2017, tres días antes de que el Madrid arrasara 4-1 a la Juventus en Cardiff y ganara su duodécima Copa de Europa, el ayuntamiento del Madrid aprobó planes que definirían el futuro del club mucho más allá de esa victoria en la capital galesa.

Casi siete años después de que Pérez anunciara una "revisión del Bernabéu", el Madrid recibió luz verde para proceder con un proyecto que, según esperaban, transformaría su estadio en un recinto de talla mundial para eventos más allá del fútbol, ​​generando así cuantiosos ingresos.

Las obras, que comenzaron en junio de 2019 y finalizaron en su mayor parte en 2024, incluyeron elevar la altura del estadio hasta 12 metros (poco menos de 12 metros), aumentar el aforo a más de 83.000 personas (desde aproximadamente 81.000), revestir la antigua fachada de hormigón con aproximadamente 7.500 lamas de acero inoxidable, colocar un techo retráctil sobre ella e instalar un campo retráctil.

Eso no lo cubre todo, y si bien parece caro hacerlo todo, lo fue con creces. El plan original proyectaba unos costes de unos 400 millones de euros, antes de ser revisado a 525 millones; el gasto final superó con creces ambos. Con casi todo el proyecto finalizado a finales de junio de este año, la inversión del Madrid en la remodelación del estadio ascendió a 1.347 millones de euros.

Para financiar la construcción, utilizaron algo que prefieren no mencionar: deuda. En total, se solicitaron préstamos de 1.170 millones de euros para el proyecto del estadio, lo que equivale aproximadamente al 87 % del coste de las obras.

Al anunciar sus resultados financieros, el club suele destacar una cifra de deuda que excluye los préstamos obtenidos para financiar la remodelación del Bernabéu. En parte, esto se hace para separar el día a día de un proyecto específico y costoso, que pretenden financiar con los ingresos generados por el propio proyecto.

Sin embargo, ignorar la deuda del estadio es como ordenar la habitación metiendo todo debajo de la cama. Si se examinan las cuentas del Madrid con más detenimiento, los préstamos del estadio están a la vista de todos. Si el club lo destacara, destacaría una deuda de 1.300 millones de euros, la segunda mayor del fútbol mundial, solo por detrás de los 1.450 millones de euros acumulados por el Barcelona para financiar la remodelación en curso del Camp Nou.

La deuda del estadio del Madrid se compone de tres tramos principales. El primero asciende a 575 millones de euros y devenga un interés del 2,5 % anual. El segundo es de 225 millones de euros, a un tipo de interés aún más favorable de tan solo el 1,53 %. El tercer y último tramo, acordado a finales de 2023, les prestó 370 millones de euros adicionales. A diferencia de los otros dos tramos de deuda, el club no revela el tipo de interés de esta parte en sus cuentas.

Este último acuerdo se cerró en un momento en que los tipos de interés mundiales estaban al alza, y aunque el Madrid no detalla el tipo acordado, sí nos proporciona suficiente información para que podamos calcularlo nosotros mismos. Considerando el plazo del préstamo y las cuotas anuales, obtenemos un tipo de interés de alrededor del 5,27 %, más del doble que cualquiera de los dos tramos anteriores.

Los tres incluían periodos de gracia durante los cuales no se realizarían reembolsos inicialmente, aparentemente para permitir que se completaran las obras y el Madrid comenzara a cosechar los beneficios, que luego utilizaría para financiar los reembolsos. Se realizaron reembolsos por un valor aproximado de 40 millones de euros en 2024-25, pero el primer pago del último tramo no se realizará hasta noviembre de 2027.

A partir de entonces, los reembolsos anuales superarán los 66 millones de euros hasta 2049. Los dos primeros tramos se habrán reembolsado en su totalidad para entonces; posteriormente, se realizarán cuatro pagos en noviembre de 26 millones de euros cada uno hasta que los préstamos del estadio se liquiden por completo a mediados de noviembre de 2053.

Todo esto depende de que el Madrid no refinancie hasta entonces, lo cual no está garantizado. Con un tipo de interés fijo medio del 3,2%, los préstamos del proyecto se han obtenido a un nivel favorable en el contexto económico actual. Ese tramo de 370 millones de euros es notablemente más caro que los otros 800 millones de euros de la deuda, pero en total, el Madrid ha conseguido obtener 1.170 millones de euros en préstamos a un tipo de interés bastante bajo. Además, el Madrid no tuvo que hipotecar el estadio, solo ciertos ingresos provenientes de él. Más allá de una ratio de cobertura no revelada entre dichos ingresos y los intereses pagados por la deuda, no existen restricciones sobre la gestión financiera del club ni sobre la capacidad de recaudar otros fondos. El plan es que el renovado Bernabéu se amortice por sí solo.

Las primeras señales son positivas. Los ingresos no provenientes de la venta de entradas en el estadio se han disparado desde su reapertura, con los 79,2 millones de euros obtenidos en la temporada 2024-25, más de 50 millones de euros por encima del máximo previo a la remodelación de los mismos ingresos.

Incluso sin entradas, los ingresos del Madrid por estadio superan los ingresos por día de partido de todos los demás clubes de La Liga, excepto el Barcelona. También superan la recaudación total de taquilla de todos los clubes de Inglaterra, excepto los "Seis Grandes".

Por supuesto, está la cuestión del porcentaje que se cede a DIO, al menos hasta 2042.

Como se detalló anteriormente, no está claro cómo se calcula exactamente esa cifra.

Los ingresos del DIO para la temporada 2023-24 corresponden a una proporción ligeramente menor (27,5%) de los ingresos del estadio de esa temporada que el 30% reportado, y al aplicarlo a la recaudación del año pasado, el Madrid tendría que desembolsar 21,8 millones de euros. Aún así, quedarían más de 57 millones de euros en manos del club, más del doble de la cifra previa a la remodelación, pero menos que las amortizaciones anuales que pronto deberá pagar la deuda. Se supone que las ganancias del estadio financiarán estos gastos, pero, por supuesto, los ingresos mencionados aquí no son ni de lejos los únicos que genera el Bernabéu.

En la temporada 2024-25, los ingresos del estadio del Madrid ascendieron a 326 millones de euros, una cifra enorme que el club aún considera muy inferior al potencial del Bernabéu. Los eventos y conciertos generaron 15,4 millones de euros, pero estos últimos están suspendidos desde septiembre de 2024 debido a una disputa con los vecinos por el exceso de ruido.

La facturación del estadio de la temporada pasada, de 326 millones de euros, fue 35 millones (un 10 %) inferior a la presupuestada, una variación que el Madrid también atribuyó a la venta de menos PSL de lo previsto. Para la temporada 2025-26, el club espera que las ventas de PSL vuelvan a los niveles de la temporada 2023-24 y ha presupuestado unos ingresos totales del estadio superiores a los 400 millones de euros.

Los préstamos no se limitan al proyecto del estadio. En abril de 2020, cuando la pandemia paralizó el mundo, el resto de la deuda del Madrid se cuadriplicó, con un total de 155 millones de euros en préstamos de cuatro bancos diferentes.

Se obtuvieron otros 100 millones de euros en deuda no relacionada con el estadio en la temporada 2024-25 y, aunque una parte se reembolsó durante el año, los préstamos bancarios del Madrid, ajenos al proyecto del estadio, ascienden ahora a cerca de 140 millones de euros. De esa cantidad, 62,7 millones de euros deben devolverse en la temporada 2025-26, y otros 25 millones en cada una de las tres campañas siguientes.

El Madrid cuenta desde hace tiempo con líneas de crédito a las que puede recurrir para cubrir sus necesidades de liquidez a lo largo de una temporada, aunque el tamaño de estas líneas ha aumentado significativamente. Si bien una década antes el club contaba con 50,9 millones de euros en capacidad de endeudamiento en líneas de crédito no dispuestas, a finales de junio de 2025, esa cifra ascendía a 425 millones. Esto también representó un aumento de 30 millones de euros respecto al año anterior.

Ninguno de esos 425 millones de euros contribuyó a la deuda del Madrid al final de la temporada, ya que la cantidad no se había dispuesto, pero el club no tiene acceso a este tipo de financiación por el simple hecho de hacerlo. La magnitud de las líneas de crédito disponibles refleja la cantidad de efectivo que entra y sale del negocio y la necesidad de garantizar una gestión eficaz de la tesorería.

A primera vista, el Madrid tiene poco de qué preocuparse en lo que respecta al flujo de caja. La liquidez operativa se ha disparado, con 237 millones de euros en efectivo generados diariamente en 2024-25. Sin embargo, a pesar de que el club genera una gran cantidad de efectivo, como se espera que supere los 1.000 millones de euros en ingresos, la magnitud de sus gastos significa que el Madrid está sujeto a períodos del año con escasez de recursos. De hecho, el propio club admite que el capital circulante (activo corriente menos pasivo corriente) es "estructuralmente negativo".

El Madrid destaca que su posición en cuanto a ingresos es mucho mejor que antes, pero las cuentas también apuntan a un punto crítico.

La mayor parte de los salarios del club se destina naturalmente al personal deportivo, y estos empleados bien remunerados solo cobran dos veces al año: una en julio y otra en diciembre. Esto significa que, según las cuentas a finales de junio, el club tiene un importante pasivo por "personal deportivo", consistente en las cantidades adeudadas al personal deportivo por el trabajo de los seis meses anteriores.

A pesar de la sólida relación sueldo-ingresos del Madrid, la cuantía de los pagos salariales semestrales es tal que ahora supera regularmente el saldo de caja del club a finales de junio, una vez excluido el efectivo vinculado al proyecto del estadio. En siete de los últimos nueve junios, los pagos salariales inminentes superaron la caja disponible del Madrid. A finales de junio de 2025, la diferencia era de 42 millones de euros.

Esto a pesar de que el saldo de caja incluía importantes fondos procedentes de las cuotas de los socios y la venta de abonos para la campaña que se avecinaba; a finales de ese mes, se habían recaudado 77,1 millones de euros en este tipo de fondos.

Es evidente que el Madrid tiene compromisos de tesorería que gestionar cada julio. No sería de extrañar que esos 425 millones de euros en líneas de crédito no dispuestas se utilizaran esta temporada. Cabe destacar también que, a diferencia de la mayoría de los años anteriores, el saldo adeudado a Providence no se había liquidado a finales de junio. En 2025, esa cifra ascendía a 52,7 millones de euros, incluyendo otro pago pendiente.

Cabe destacar que, durante las cuatro temporadas (2014-15 a 2017-18), el Madrid dispuso de préstamos y los devolvió durante el año, esencialmente para cubrir sus necesidades de liquidez a corto plazo. Esta práctica cesó posteriormente, al menos hasta la temporada pasada, cuando se devolvieron parcialmente los 100 millones de euros adicionales en préstamos no relacionados con el estadio.

El cese previo de disponer y devolver préstamos en el mismo año podría estar relacionado con la existencia del acuerdo Providence durante esos años. Dicho acuerdo, naturalmente, proporcionó liquidez al club.

Al ser preguntado si el acuerdo Providence les había ayudado previamente a cumplir con sus compromisos de efectivo relacionados con el pago de salarios, una fuente anónima con conocimiento de las operaciones comerciales del Madrid ofreció una alternativa. Según esta fuente, los pagos de dos de los principales patrocinadores del club, Adidas y Emirates, coinciden con el momento del pago de los salarios. Así, mientras el Madrid parece tener un problema de liquidez que resolver a finales de junio, sus lucrativos acuerdos comerciales garantizan la llegada de suficiente liquidez en julio.

Los gastos del Madrid hacen que, incluso con más de mil millones de euros en ingresos, el efectivo no siempre abunde. Esto encaja con la idea de que una organización sin ánimo de lucro gasta todo lo que gana, pero también existe un claro deseo por parte del club de no mostrar ningún signo de tensión.

Esto se refleja en la separación de la deuda del proyecto del estadio de la cantidad que anuncian cada verano, así como en el deseo de seguir aumentando sus ingresos.

Pérez conoce bien la necesidad de mantener las apariencias. Es curioso que el Madrid nunca haya revalidado un título de Liga durante sus 22 años como presidente. Más curioso aún es que ha ganado tantas Champions Leagues como ligas nacionales (siete) con él en el cargo. Es imposible ignorarlo; el Madrid es el club más laureado de la historia del fútbol europeo.

Sin embargo, la presión de ser el Real Madrid es intensa. Eso está clarísimo en el campo —véase la especulación que ya existe, apenas seis meses después de su nombramiento, sobre cuánto tiempo le queda al entrenador Xabi Alonso en el banquillo para eso— y, si se analiza con atención, también fuera de él.

No es que el Madrid tenga serios problemas financieros.

Incluso si descontáramos los ingresos, con matices, que se detallan aquí, probablemente seguiría siendo el club con mayores ingresos del fútbol. Las ganancias podrían haber sido menores sin alguna astuta maniobra financiera, pero en la mayoría de los años, el Madrid habría mantenido números positivos, en un mundo futbolístico donde muchos de los clubes más grandes pierden dinero. El club logró sortear la pandemia y, al mismo tiempo, convertir su estadio en un recinto de eventos de vanguardia, que mantendrá los ingresos a raudales todos los días de la semana, no solo durante los partidos.

Aunque el endeudamiento para financiarlo fue cuantioso y las amortizaciones aumentarán pronto, los flujos de caja generados por el Bernabéu deberían garantizar que se sigan cumpliendo. Fundamentalmente, los préstamos se obtuvieron a tipos favorables; el tipo de interés medio del Madrid, del 3,2%, sobre los préstamos para el estadio es dos puntos inferior al que el Barcelona logró recientemente con un tramo refinanciado de sus propios préstamos para infraestructuras.

El panorama general no es tan prometedor como el Madrid y Pérez pretenden. Los ingresos son cuantiosos, pero se traducen en beneficios comparativamente miserables, incluso tras las maniobras contables. Esto es un problema menor mientras el club siga siendo una entidad sin ánimo de lucro. Podría convertirse en una si se aprueba la votación para permitir la entrada de inversores externos.

Los detalles son escasos, pero Pérez ha señalado la probabilidad de que cualquier venta de participación sea pequeña: "aproximadamente un cinco por ciento" fue la cifra que ofreció durante su declaración en la junta general anual del club en noviembre. Pero incluso a ese nivel, los futuros nuevos accionistas esperarían algún tipo de retorno. Un resultado operativo récord la temporada pasada mostró una trayectoria hacia mayores beneficios, incluso cuando el pago de la deuda supone un gasto de más de 60 millones de euros anuales.

Al igual que el Barcelona, ​​el Madrid, propiedad de sus socios, tuvo que financiar un proyecto enormemente costoso mediante préstamos externos. Pérez ha mencionado la dificultad de competir con clubes extranjeros con un fuerte respaldo en el mercado de fichajes, pero la lógica también se aplica a las infraestructuras a largo plazo. El City y el PSG han realizado recientemente obras en estadios o campos de entrenamiento por valor de cientos de millones de euros, íntegramente financiadas por sus benevolentes propietarios.

El Madrid ya ha zarpado, pero la próxima votación sobre la dilución del modelo de propiedad de los socios no puede subestimarse.

De aprobarse, transformará por completo al Real Madrid y pondrá aún más recursos en manos del club con mayores ingresos del fútbol.

https://www.nytimes.com/athletic/6823685/2025/12/16/real-madrid-florentino-perez-finances-analysis/

...

Los gráficos no he podido pillarlos.

Es el artículo del que hice mi último post en “ridículos de la prensa”, el resumen es: el Real Madrid es el más rico, Florentino es un Avenger con las 5 gemas del infinito y el futuro del club económicamente es espectacular. A grandes rasgos es lo que dice el artículo.

@Perico

@the doctor  resumen IA o nos esperamos al vídeo ?

Me ha llevado un rato traducirlo con Google, y he subrayado cositas.

Y cuando subrayaba la segunda parte he refrescado la página y me cago en tó.

@Cesar04

Es el artículo del que hice mi último post en “ridículos de la prensa”, el resumen es: el Real Madrid es el más rico, Florentino es un Avenger con las 5 gemas del infinito y el futuro del club económicamente es espectacular. A grandes rasgos es lo que dice el artículo.

Más que un Avenger, yo diría que un Thanos, que también portaba las gemas y, a su modo, quería salvar el universo (la superliga) 

@the doctor

New York Times.

https://www.nytimes.com/athletic/6823685/2025/12/16/real-madrid-florentino-perez-finances-analysis


The BookKeeper:

El Real Madrid, el club de fútbol más rico del mundo, analizado como nunca antes

Chris Weatherspoon

Dec. 16, 2025

Chris Weatherspoon es el primer escritor especializado en finanzas futbolísticas de The Athletic. Chris es un contador público que utiliza su perspicacia profesional como Contador para analizar el dinero que hay detrás del fútbol.

Actualmente, analiza las finanzas del Real Madrid, pero anteriormente ha analizado las del Manchester United, Manchester City, Arsenal, Liverpool, Chelsea, Tottenham, Newcastle, Aston Villa, Wrexham y Barcelona.

Chris también ha escrito un glosario de términos financieros futbolísticos.

Si examinas cualquier lista de los clubes de fútbol más ricos del mundo, encontrarás al Real Madrid en la parte financiera. En 14 de los últimos 20 años, el Madrid ha registrado los mayores ingresos del fútbol.

Ingresos no significa riqueza, pero el balance del Madrid también ha sido saneado durante un tiempo. Los resultados financieros de la temporada 2024-25, publicados el mes pasado, confirmaron otro año rentable en la capital española; el Madrid acumula 23 años consecutivos de superávit, una racha que incluso resistió la pandemia de la COVID-19.

A la mayor facturación y rentabilidad a largo plazo del mundo, se suma la falta de deuda. El Madrid y su presidente, Florentino Pérez, se enorgullecen de esto último, citando regularmente su baja deuda neta cada vez que anuncian sus últimas cifras.

El primer mandato de Pérez comenzó hace un cuarto de siglo, en un momento en que las finanzas del Madrid se encontraban en una situación precaria. Desde entonces, salvo un paréntesis de tres años entre 2006 y 2009, ha supervisado una transformación que lo ha convertido en el club más rico y con mayor rentabilidad del deporte.

Sin embargo, algunos aspectos destacan, si no como contradicciones con el panorama optimista descrito anteriormente, sí como defectos que merecen una revisión más profunda. El Madrid mantuvo la rentabilidad durante la pandemia, pero no fue la excepción a la reglamentación financiera de los clubes que sufrieron el cierre de estadios en aquel momento.

No se trató solo de la presión financiera. En 2019, el Madrid se embarcó en un proyecto enormemente costoso para transformar su estadio, el Bernabéu. Se requirieron cuantiosos préstamos para financiar el proyecto, préstamos que ahora lo convierten en el segundo club de fútbol más endeudado del mundo.

El mes pasado, Pérez anunció una próxima votación que podría suponer la ruptura del Madrid con 123 años de tradición.

Desde 1902, el Madrid ha sido propiedad de sus socios. Esto podría estar a punto de cambiar. En una asamblea general extraordinaria aún por programar, los socios votarán sobre una propuesta para permitir a inversores externos adquirir participaciones en el club por primera vez. Supondría un cambio radical en la gestión del Madrid.

Que se considere necesario, como la venta de derechos de ingresos que tuvieron hace cuatro temporadas, contrasta con las cifras abrumadoramente positivas que el Madrid y Pérez han presentado durante mucho tiempo. Fuentes cercanas al presidente —que hablan bajo anonimato, como todas las citadas aquí, ya que no tenían permiso para hacer comentarios— afirman que cree que la medida ayudará a proteger al club de posibles problemas cuando Pérez, ahora de 78 años, finalmente ceda el mando. Esto no significa que el Madrid esté en peligro inminente, pero sí que merece una revisión más profunda de sus finanzas.

Cuando Pérez asumió la presidencia en 2000, el Madrid venía de una victoriosa campaña en la Champions League, pero fuera del campo, los problemas se acumulaban. El club estaba sumido en una deuda de unos 280 millones de euros (245 millones de libras; 328 millones de dólares) y venía de unas pérdidas anuales de 69 millones de euros. Ese triunfo en la final de la Copa de Europa, su segundo en tres temporadas, no fue suficiente para que Lorenzo Sanz superara el desafío presidencial de Pérez.

Pérez se encontró en una situación financiera preocupante y, naturalmente, decidió superar el récord de fichajes del fútbol mundial. Dos veces.

En julio de 2000, el Madrid fichó a Luis Figo, procedente de su eterno rival, el Barcelona, ​​por 62 millones de euros (la cabeza de cerdo llegó después gratis). Un año después, envió 75 millones de euros a la Juventus a cambio de Zinedine Zidane. Más galácticos seguirían su ejemplo, y desde fuera, la estrategia del Madrid bajo su nuevo líder era clara: especular para acumular. La salida del apuro era gastar aún más, atraer la atención del club y cosechar los frutos.

Sin duda, también contribuyó que Pérez firmara un acuerdo por 448 millones de euros para vender el campo de entrenamiento al ayuntamiento. Esa enorme suma permitió saldar la deuda y financiar un derroche en algunos de los mejores futbolistas del mundo.

Los acuerdos previos de terrenos con el Ayuntamiento de Madrid siguen teniendo impacto hoy en día.

En septiembre, la Comisión Europea dictaminó que una decisión de 2011 de ceder al Madrid un valioso inmueble, en lugar de un terreno previamente acordado que el ayuntamiento no pudo transferir legalmente, no constituía ayuda estatal ilegal. Por lo tanto, las finanzas del Madrid para 2025-26 mejorarán gracias a la reversión de una provisión de 23,5 millones de libras que el club tenía en sus libros contables en relación con esa demanda.

A principios de la década de 2000, con Figo, Zidane y varias otras grandes figuras a bordo, los ingresos se dispararon, triplicándose con creces a lo largo de esa década. Desde el sexto puesto en la primera temporada de Pérez al mando, el Madrid se convirtió en el club con mayores ingresos del fútbol en la temporada 2004-05, posición que mantuvo durante 11 temporadas y que sigue ocupando hoy.

El crecimiento se vio impulsado en esos primeros años por las ganancias comerciales y de marketing, una fuente de ingresos directamente atribuible a la plétora de estrellas que Pérez fichó para vestir la famosa camiseta blanca del Madrid. El Bayern de Múnich llegaría a usurparles el puesto comercial, pero en la temporada 2023-24 el equipo español volvió a la cima, según el ranking de la Football Money League de Deloitte.

El poder de esa camiseta blanca se refleja en dos enormes acuerdos comerciales vigentes. El fabricante de equipaciones, Adidas, paga al Madrid 120 millones de euros al año por el privilegio de fabricarla, y el club recibe aún más por la venta de merchandising. En la temporada 2023-24, este último generó 76 millones de euros, y los 196 millones de euros que el Madrid obtuvo gracias al acuerdo con Adidas superaron en 25 millones a los ingresos de cualquier otro equipo europeo en acuerdos de equipación y merchandising.

Por otra parte, el acuerdo de patrocinio de la camiseta con la aerolínea Emirates genera 70 millones de euros anuales. Solo con los acuerdos con Adidas y Emirates en la temporada 2023-24, el Madrid obtuvo más ingresos comerciales que todos los clubes, excepto seis.

El perfil comercial del Madrid es enorme, pero no es ni de lejos su única área de crecimiento. La costosa remodelación del Bernabéu se realizó para convertirlo en un recinto de primera clase para eventos más allá del fútbol, ​​con la expectativa de obtener importantes ingresos como resultado.

Y vaya si los ha obtenido. El Madrid registró 326,1 millones de euros en ingresos totales de su estadio la temporada pasada, casi el doble de lo que generaba el Bernabéu antes de su transformación. Comparar los ingresos por día de partido con los de otros clubes resulta complicado debido a la forma en que el Madrid categoriza los flujos de ingresos en sus cuentas, pero lideró el fútbol mundial en la temporada 2023-24, y eso no habrá cambiado el año pasado.

Los ingresos se vieron impulsados ​​en esa temporada 2023-24 gracias a que el Madrid comenzó a vender licencias de asientos personales (PSL) a clientes VIP. Estas licencias garantizan a los titulares el derecho a comprar abonos de temporada durante los próximos 30 años, junto con ciertos "servicios exclusivos" dentro del Bernabéu. Se desconoce la cantidad exacta que las PSL aportaron a los ingresos del Madrid; el club afirmó que un aumento de 76,1 millones de euros en "otros ingresos" se debió principalmente a las ventas de PSL.

Estas ventas disminuyeron en la temporada 2024-25 (se esperan más en la 2025-26), y las PSL, como concepto, son algo que el Barcelona también ha empleado recientemente para aumentar sus propios ingresos. Dado que las ventas de PSL representan un hecho único cada 30 años —los titulares de las licencias pueden venderlas a terceros, por lo que el Madrid ha perdido el control del activo durante la vigencia de la licencia—, existe un argumento razonable para que las PSL sean similares a una "palanca" financiera única, como otras que se han utilizado en el Barça en las últimas temporadas.

Los ingresos por retransmisiones también han crecido, aunque menos que otras fuentes de ingresos. El dinero procedente de la televisión habría disminuido


la temporada pasada de no ser por los 42,4 millones de euros recaudados de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA ampliada en Estados Unidos entre junio y julio, donde el Madrid alcanzó las semifinales (unos 29 millones de euros adicionales se contabilizarán en los estados financieros de 2025-26).

Los clubes de LaLiga no disfrutan de un acuerdo televisivo nacional tan grande como sus homólogos de la Premier League inglesa, y Pérez lleva tiempo lamentando el cambio a la distribución colectiva de ingresos, que comenzó en la temporada 2016-17, y que puso fin a la capacidad de los equipos individuales para negociar sus propios acuerdos televisivos. El Madrid ganó recientemente un caso ante el Tribunal Supremo contra LaLiga por las distribuciones de la temporada 2015-16, lo que le otorgó 8,8 millones de euros en ingresos pasados ​​desprovistos. LaLiga está revisando la sentencia con su equipo legal.

El Madrid y el Barcelona siguen recibiendo habitualmente alrededor del 23% de las distribuciones anuales de LaLiga, pero según las cifras más recientes, los ingresos por retransmisiones del club mejor pagado de España fueron inferiores a los que 15 clubes de la Premier League recibieron en televisión nacional.

Los ingresos recientes por retransmisiones en el Bernabéu se han mantenido altos, en gran parte debido al continuo éxito europeo del Madrid. Entre 2014 y 2024, ganó la Champions League cinco veces, generando 988,3 millones de euros en premios de la UEFA. Esto representó 78 millones de euros más que cualquier otro club, y más de 200 millones de euros más que todos, excepto el Manchester City, el Bayern y el Paris Saint-Germain.


Subrayo la segunda parte:

...

Los enormes ingresos del Madrid, y cada vez mayores, podrían haber sido aún mayores. O al menos eso es lo que parece creer el club.

A finales de octubre, el Madrid confirmó que reclama una indemnización sustancial a la UEFA por el bloqueo de la Superliga Europea (ESL). Según informes, la reclamación del club por lucro cesante asciende a la asombrosa cifra de 4.500 millones de euros.

El realismo de esa cifra es discutible, sobre todo porque muchas emisoras de renombre se distanciaron de un proyecto que dependía casi por completo de un contrato televisivo masivo. Sin embargo, la decisión del Madrid y de otros de impulsar el controvertido plan reflejó una necesidad de fondos.

El Madrid ha estimado la cifra de ingresos perdidos debido a la pandemia en unos 390 millones de euros. No fue casualidad que la ESL naciera tras el parón mundial en 2020. Y, a pesar de lo que sugieren sus años de rentabilidad impecable, el Madrid distó mucho de ser inmune al impacto de la COVID-19.

El Madrid evitó romper su racha de beneficios cuando la COVID-19 interrumpió la temporada 2019-20, e incluso lo volvió a hacer un año después, cuando los estadios cerraron durante gran parte de la campaña como parte de las regulaciones para limitar la propagación del virus. En un año en el que el Barcelona registró una pérdida antes de impuestos récord para un club de fútbol (555 millones de euros), y otros ocho equipos europeos registraron déficits superiores a los 100 millones de euros, el Madrid registró beneficios, aunque de tan solo 1,7 millones de euros.

Esto se logró mediante importantes reducciones de costes en todo el club, incluyendo a los futbolistas y jugadores de baloncesto del primer equipo, así como a los principales ejecutivos, que aceptaron una rebaja salarial del 10 %. A diferencia de otros equipos, donde los salarios se aplazaron para una fecha posterior, los jugadores del Madrid renunciaron a una parte de los ingresos de dos temporadas para ayudar al club a superar la pandemia. El Madrid también se embarcó en un paréntesis de un año en la contratación de nuevos jugadores y recuperó más de 100 millones de euros en ventas, principalmente por las salidas de los laterales Achraf Hakimi y Sergio Reguilón.

Sin embargo, 390 millones de euros en ingresos perdidos es una suma enorme, y el doble impacto de la pandemia y el creciente coste de la remodelación del Bernabéu sometieron al club a una gran presión.

El Madrid niega haber recurrido alguna vez a la política de "palancas" adoptada por el Barcelona en los últimos años, pero el acuerdo alcanzado en la temporada 2021-22 parecía una solución a corto plazo.

El club acordó renunciar a una parte de los ingresos futuros procedentes del Bernabéu remodelado a cambio de una inyección de capital inmediata. El acuerdo se cerró con Sixth Street, la firma de inversión estadounidense que también adquirió una cuarta parte de los futuros ingresos televisivos del Barcelona por LaLiga por 667,5 millones de euros en una fecha similar.

El Madrid necesitaba dinero, pero en menor medida que sus rivales; su propio acuerdo con Sixth Street y Legends, empresa especializada en la gestión de estadios y que colaboraría en su gestión, se anunció por 360 millones de euros. A cambio, Delantero Inversiones y Operaciones (DIO), filial propiedad en última instancia de Sixth Street, recibiría alrededor del 30% (27,5%) de los ingresos del estadio no derivados de la venta de entradas durante los próximos 20 años.

Curiosamente, esa cifra de 360 ​​millones de euros ha disminuido desde entonces. El Madrid solo registró 316,3 millones de euros de beneficios por la venta de derechos en la temporada 2021-22, y desde entonces, las cuentas del club han revisado a la baja la "contribución total máxima" del acuerdo a 327 millones de euros. Una fuente con conocimiento de la transacción declaró a The Athletic que la reducción se debió a que los pagos a corto plazo no se materializaron.

En cualquier caso, la enorme inyección de efectivo ayudó al club a salir de un apuro considerable. Sin el dinero de esa operación única, el Madrid habría perdido 296,2 millones de euros antes de impuestos. Esa cifra de pérdidas habría sido potencialmente menor de no haber cerrado la operación con Sixth Street; como explicaremos, las finanzas del Madrid tienen varios componentes móviles.

Pero incluso después de ajustar los enormes movimientos de provisiones (118,9 millones de euros netos), que se sumaron a los costes de la temporada, así como los 60,9 millones de euros en deterioros contabilizados contra el valor de los jugadores, el Madrid habría perdido 116,4 millones de euros sin la operación con Sixth Street, lo que destrozaría la aparente invulnerabilidad de sus finanzas.

Una incertidumbre persistente sobre la operación con Sixth Street es cómo la refleja el club en sus ingresos anuales.

Tanto las normas de costes de plantilla de LaLiga como de la UEFA están directamente relacionadas con los ingresos: cuanto más gana un club, más puede gastar. Si el Madrid continúa registrando los ingresos de su estadio en cifras brutas, incluso con el 30% de ciertas fuentes de ingresos prometidas en otras fuentes, se beneficiará de un límite de coste de plantilla más alto que si dedujera el porcentaje anual adeudado a DIO. Como se muestra en el reciente análisis a fondo de The Athletic sobre las finanzas del Barcelona, ​​el club catalán presenta sus ingresos por retransmisión tras reducirlos en función de las cantidades que debe entregar a Sixth Street cada temporada.

Las cuentas del Madrid no son específicas al respecto, pero una fuente con conocimiento de la situación, que habló de forma anónima para proteger sus relaciones, confirmó a The Athletic que las líneas de ingresos aplicables se registran en cifras brutas en la contabilidad del club, incluso cuando una parte se adeuda a DIO.

El razonamiento presentado, que parece haber sido aceptado no solo por los auditores del Madrid, sino también por los organismos reguladores del fútbol, ​​es que existe una "transferencia de riesgo" en el acuerdo. La parte de los ingresos del Madrid que corresponde a DIO parece depender de que el club mantenga una cifra mínima de EBITDA (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización). Si no se alcanza ese nivel, DIO no tendrá derecho a ningún pago; por lo tanto, a diferencia del acuerdo con el Barcelona, ​​no hay garantía de que el club tenga que realizar un pago en una temporada determinada.

The Athletic obtuvo los estados financieros más recientes de DIO para la temporada 2023-24 y descubrió que la filial de Sixth Street registró una facturación de 12,7 millones de euros a través de su acuerdo con el Madrid. Las líneas de ingresos exactas a las que se aplica el acuerdo no están claras, pero el Madrid registró 46,1 millones de euros en las siguientes fuentes de ingresos del estadio: giras y la Real Madrid Experience; eventos y conciertos; comida, bebidas y catering; y otros ingresos del estadio.

Los 12,7 millones de euros en ingresos de DIO representan el 27,5 % de esos 46,1 millones de euros en ingresos no relacionados con la venta de entradas. No es exactamente el 30 % declarado, pero no es una cifra tan lejana como para que sea una estimación descabellada de las fuentes de ingresos aplicables en el acuerdo. Si bien la facturación de DIO de 2 millones de euros en 2022-23 representó tan solo el 11 % de las mismas líneas de ingresos del Madrid esa temporada, esto es potencialmente atribuible a que las obras del estadio aún estaban en proceso de finalización, junto con la salvedad del EBITDA mencionada anteriormente. Las cuentas de DIO para 2024-25 aún no se han presentado, por lo que hay poco margen de maniobra en ese aspecto.

Al ser preguntado sobre si el Madrid podía declarar los ingresos brutos del estadio para el cálculo del coste de plantilla según la UEFA, un portavoz del organismo rector del fútbol europeo indicó que no hacen comentarios sobre equipos específicos. LaLiga indicó que era una pregunta que debía responder el club. El Madrid no respondió, pero según la información que The Athletic ha obtenido de conversaciones con fuentes expertas, como se ha indicado anteriormente, parece que pueden registrar los ingresos del estadio en términos brutos, lo que eleva sus respectivos límites de coste de plantilla.

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Se desconoce cuánto perderá el Madrid en ingresos de aquí a 2042, pero parece probable que supere el máximo de 327 millones de euros que pueden recibir. Las cuentas de DIO confirman que se están realizando pruebas de recuperabilidad respecto al importe pagado para obtener la participación de la empresa en los flujos de ingresos del Madrid, y no se consideró necesario ningún deterioro en 2023-24.

En otras palabras, Sixth Street, a través de DIO, espera recuperar al menos la cantidad que pagó al Madrid hace unos años, y probablemente una suma considerable adicional. Una estimación aproximada del importe adeudado a DIO en 2024-25, suponiendo que no haya un crecimiento futuro en los ingresos del estadio —que seguramente serán abundantes—, asciende a más de 400 millones de euros devueltos a Sixth Street al finalizar el acuerdo. La cifra real será casi con toda seguridad mayor.

El acuerdo con Sixth Street aseguró que el Madrid registrara 20,2 millones de euros de beneficio ese año, incluso cuando las pérdidas operativas diarias se desplomaron a 355,4 millones de euros. Ese fue el sexto año consecutivo en que el Madrid perdió dinero a nivel operativo (es decir, antes de ventas de jugadores, partidas excepcionales y cualquier ingreso o coste por intereses), y el resultado operativo tardó hasta 2024-25 en recuperarse adecuadamente.

El beneficio operativo de 43,1 millones de euros de la temporada pasada fue el mejor resultado diario de los dos mandatos presidenciales de Pérez juntos, y marca una recuperación significativa de los déficits subyacentes. Entre 2016 y 2023, el Madrid perdió más de 700 millones de euros en términos operativos, aunque las ganancias de los jugadores generalmente lo volvieron a generar beneficios. El único año en que no lo hicieron, se firmó el acuerdo con Sixth Street.

Ese año se presenta significativamente peor que el resto debido a las incorporaciones a provisiones y las pérdidas de valor de los jugadores, que en conjunto empeoraron el resultado en 179,7 millones de euros. Ambos gastos se derivan de juicios contables que, aunque legales y aprobados por los auditores del club, podrían no haberse considerado necesarios de no haber existido grandes ingresos extraordinarios que compensar.

Las cuentas de 2021-22 pusieron de relieve la paradoja de la rentabilidad en el Madrid: el club necesita una buena gestión, y los superávits son la mejor manera de demostrarlo, pero tampoco tiene sentido acumular enormes beneficios. El Madrid es una entidad sin ánimo de lucro, propiedad de sus socios, y no reparte dividendos. El club, en efecto, debería gastar lo que gana.

El mantra podría cambiar si se permite la entrada de inversores externos, pero, por ahora, tiene sentido que el Madrid aspire a obtener beneficios en el extremo inferior de la escala.

El club gestiona esta situación de diferentes maneras. La temporada 2021-22 fue excepcional en cuanto a la magnitud de los movimientos contables incorporados a sus resultados, y el uso de provisiones para gastos futuros previstos es una práctica contable habitual, pero su uso por parte del Madrid se ha incrementado recientemente. El gasto neto en provisiones de 118,9 millones de euros en la temporada 2021-22 significó que, al final de esa temporada, el club contaba con 137 millones de euros en provisiones en el balance.

Esta cifra se ha reducido a más de la mitad, hasta los 63,9 millones de euros, pero no toda la diferencia se utilizó para cubrir los costes reales. Desde junio de 2020, el Madrid ha revertido con frecuencia las provisiones que considera que ya no son necesarias. Estas reversiones constituyen los ingresos, por lo que mejoran el resultado final. El Madrid se ha beneficiado de reversiones de provisiones por valor de 47,4 millones de euros en las últimas cinco temporadas.

En las cuentas del Madrid, esto también beneficia a la facturación. El club incluye los excedentes de provisiones en sus ingresos, por lo que ha disfrutado de un aumento de facturación de casi 50 millones de euros en el último lustro. Nuevamente, no hay nada de malo en usar provisiones, y el Madrid actúa conforme a las normas contables. Los auditores del club, EY, no han destacado el asunto como digno de especial atención.

Pero esto ha ayudado a Pérez y al Madrid a proclamar una racha interminable de beneficios. Si se excluyen las reversiones de provisiones registradas tanto en 2020-21 como en 2022-23, habrían registrado pérdidas antes de impuestos, aunque solo pequeñas.

Los ajustes contables tienen un alcance limitado, sobre todo porque no pueden surgir de la nada.

Incluso si pasáramos por alto los movimientos de provisiones, el margen de beneficio del Madrid (resultado antes de impuestos como proporción de los ingresos) en 2024-25 fue de tan solo el 2,3 %. Antes de 2019, el margen ajustado a provisiones superaba con frecuencia el 10 %, mientras que incluso el margen antes de impuestos declarado superaba regularmente el 5 %. La disminución de la rentabilidad relativa no se debe únicamente a la utilización de provisiones por parte del Madrid.

Si los ingresos se disparan, pero los beneficios se mantienen relativamente bajos, cabe preguntarse adónde va el dinero del Madrid.

La tendencia natural es asumir que todo recae en los jugadores, pero, como veremos, el gasto del Madrid en fútbol está disminuyendo en relación con la facturación. Así que la respuesta debe estar en otra parte.

Por un lado, la finalización de las obras del Bernabéu implica que el Madrid tiene que amortizarlas. Dichos gastos se triplicaron hasta alcanzar los 52,2 millones de euros en la temporada 2024-25. Sin embargo, es una cantidad insignificante en comparación con los costes operativos. Estos se han disparado y han alcanzado los 462,8 millones de euros la temporada pasada. La renovación del estadio, que está casi completamente operativo, ha incrementado la base de costes, y gestionar un club del tamaño del Madrid es una tarea mayor que la mayoría, pero hay una curiosidad oculta en las cifras.

Desde la temporada 2017-18, la categoría de costes denominada «otros gastos operativos» ha representado más de una quinta parte de los costes operativos anuales. Desde la temporada 2019-20, ha sido la categoría de costes individual más grande: se han contabilizado 755 millones de euros en costes en la última década.

Las cuentas del Madrid son muy escasas en detalle sobre el contenido de ese fondo de gastos. Las cantidades brutas consignadas en él se han disparado desde mediados de la década de 2010, de 20 millones de euros a 102 millones de euros la temporada pasada. Esto representó una disminución con respecto a la temporada 2023-24, y una reducción aún mayor con respecto al máximo de 136 millones de euros de la temporada 2021-22, pero sigue siendo una cantidad enorme de gasto sobre la que se revela poca información. El Madrid sí señala que la contribución solidaria de LaLiga, que todos los clubes deben pagar, se incluye en dicho fondo, pero en su caso solo ha ascendido a 14 millones de euros en las últimas temporadas.

Es probable que también se incluyan algunos gastos de provisiones, pero hay otro factor en juego, uno que también ha contribuido a aumentar la cifra de ingresos del club a lo largo de los años.

En la temporada 2017-18, el Madrid firmó un acuerdo de empresa conjunta no constituida con Providence Equity Partners, un grupo inversor estadounidense. Por 200 millones de euros, Providence recibiría una parte no especificada de los futuros ingresos por patrocinio del club. El acuerdo se renovó posteriormente, pero finalizó en la temporada 2024-25.

Se desconoce cuántos ingresos registró el Madrid en el acuerdo con Providence, pero sus ingresos por patrocinios y licencias aumentaron 36,9 millones de euros (18 %) en la temporada en que comenzó el acuerdo. Debido a la estructura del acuerdo, con el Madrid como "participante gestor", la normativa contable permitió al club registrar los ingresos de la empresa conjunta como ingresos, aun cuando Providence debía su parte. Dicho pago del Madrid se registró dentro de los costes operativos, posiblemente entre esos cuantiosos "otros gastos operativos".

A partir de los movimientos en los acreedores de marketing que se revelan en las cuentas semestrales y anuales del Madrid, podemos determinar un importe mínimo pagado a Providence como parte del acuerdo. Entre 2018-19 y 2024-25, el Madrid realizó pagos de al menos 146,2 millones de euros a su socio en la empresa conjunta. Es posible, pero se desconoce, que la cifra total fuera aún mayor.

Una fuente con conocimiento del acuerdo con Providence, hablando anónimamente, declaró a The Athletic que la firma de inversión recuperó su dinero y que, por lo tanto, se le debía el 10% de los ingresos por patrocinio relevantes por encima de un nivel de ingresos determinado, no especificado.

Al preguntarle por qué el acuerdo podía registrarse como ingresos y costes en lugar de como un préstamo, se citó una razón similar a la del acuerdo con Sixth Street: Providence se expuso a un riesgo, con la posibilidad de que no se le devolvieran las sumas que se le asignaron al Madrid. Finalmente, se les devolvieron esas sumas, y aparentemente más, pero la transferencia del riesgo impidió que el acuerdo constituyera un préstamo.

En cuanto a por qué el Madrid firmaría un acuerdo de este tipo, The Athletic ha sido informado de que con frecuencia reciben propuestas de terceros para firmar acuerdos con el objetivo de aumentar los ingresos del club. Si esos terceros están dispuestos a aportar dinero y riesgo, y se consideran compatibles con la marca y los valores del Madrid, como hizo Providence, entonces firmarán dichos acuerdos. En el caso de Providence, parece que el Madrid consideró que las cantidades pagadas a la firma de inversión merecían la pena a cambio de mejorar los ingresos comerciales del club. Una fuente independiente a la mencionada declaró a The Athletic que Providence no era solo un prestamista para el Madrid, afirmando que la firma aportó "nuevos socios globales a largo plazo al club" y construyó "un equipo comercial de primer nivel".

Fuera o no el objetivo principal, el acuerdo con Providence no solo permitió al Madrid presumir de mayores ingresos que si hubiera solicitado un préstamo para aumentar su liquidez, sino que también impacta en las normas de costes de plantilla que aplican tanto LaLiga como la UEFA, ya que ambas están vinculadas a los ingresos del club.

Los enormes costes operativos del club no son atribuibles únicamente a acuerdos como el de Providence, pero si en el de Sixth Street los ingresos relacionados se registran en bruto (y, por lo tanto, los pagos también se registran en costes operativos), esto explica en parte por qué los gastos operativos del Madrid superan con creces a los de cualquier otro club.

Según un informe de la UEFA, los costes operativos del Madrid para la temporada 2023-24 fueron 167 millones de euros superiores a los del segundo clasificado, el Tottenham Hotspur, una diferencia enorme (62%). Y estos costes solo aumentaron la temporada pasada.

Se desconoce cuánto se atribuyó en total cada temporada al acuerdo con Providence, ahora finalizado. La infraestructura del Madrid implica grandes gastos operativos. Sin embargo, el acuerdo con Providence permitió al club registrar ingresos superiores a los que habría obtenido de otro modo, a pesar de que se desconocía la cantidad del dinero que debía reembolsarse. Como se mencionó anteriormente, la transferencia del riesgo fue clave para ello.

The Athletic no ha podido determinar los detalles del acuerdo, salvo los interpretados a partir de las cuentas y descritos anteriormente. Al ser preguntado sobre si los ingresos del acuerdo con Providence se incluyeron en los cálculos del límite de costes de la plantilla, LaLiga remitió las preguntas al club, y un portavoz de la UEFA declinó hacer comentarios sobre equipos individuales. Sin embargo, al igual que con la transacción de Sixth Street, parece que el Madrid no tuvo que revisar a la baja los ingresos para presentarlos a los reguladores.

Una fuente con conocimiento de la transacción declaró a The Athletic que Providence obtuvo una "buena rentabilidad" de las cantidades pagadas al Madrid. Otra fuente, que se refirió al acuerdo como un "mecanismo de reparto de beneficios", afirmó que Providence recuperó su dinero y algo más, pero que, en su opinión, el acuerdo no fue "excelente".

Al ser consultado por The Athletic sobre la empresa conjunta no constituida, Providence declinó hacer comentarios.

Considerando que la temporada pasada el delantero estrella Kylian Mbappé llegó a la capital española, el crecimiento salarial del Madrid fue pequeño: tan solo 9,3 millones de euros (un 2 %) más que en la temporada 2023-24. Los salarios del personal de fútbol aumentaron aún menos, subiendo solo 1 millón de euros, hasta los 388,8 millones de euros.

La falta de éxito en el campo provocó que las primas del primer equipo se redujeran de 35 millones de euros a 13 millones de euros, una reducción compensada por un aumento de los salarios base, incluso tras la retirada de Toni Kroos. El elevado salario anual de Mbappé y una prima de fichaje de 150 millones de euros, según se informa, repartida a lo largo de su contrato de cinco años, contribuyeron a aumentar la masa salarial del Madrid, a pesar de que no consiguieron nada destacable.

Los salarios del Madrid en el fútbol son altísimos por sí solos, incluso cuando los del Barcelona superaron su total la temporada pasada, aunque solo por 3 millones de euros. Si a esto le sumamos el gasto del Madrid en el equipo de baloncesto y el personal no deportivo, la masa salarial total asciende a 514 millones de euros, ligeramente superior a la del Barcelona (510 millones de euros) y, sin duda, una de las más altas de cualquier club europeo.

La primera victoria del PSG en la Champions League en mayo de este año generó una masa salarial de 543 millones de euros, y es probable que el Madrid se haya mantenido como el tercer club que más ha pagado en el fútbol europeo la temporada pasada, al igual que en la 2023-24. El City, que se situó entre el PSG y el Madrid ese año, aún no ha publicado las cifras de la temporada 2024-25.

Las disparidades salariales en España, y en el fútbol, ​​son tales que la masa salarial del Madrid superó la masa salarial más reciente de 11 clubes de LaLiga juntos. Sin embargo, los ingresos del club eclipsan aún más a los de sus pares nacionales. Como resultado, los costes salariales del Madrid, como proporción de los ingresos, están disminuyendo, y bastante.

La temporada pasada, la ratio salarios/ingresos del Madrid, incluso utilizando el cálculo más bajo de The Athletic, se situó en el 44,3 %. Este porcentaje no solo fue el más bajo de LaLiga, sino también el más bajo en 15 años para el club. Los salarios del fútbol como proporción de la facturación fueron de tan solo el 33,5 %, y los costes del fútbol en su conjunto (es decir, los salarios más la amortización de los traspasos y las comisiones de los agentes) cayeron a tan solo el 43,4 %, otro mínimo histórico.

La enorme rotación, en lugar de la reducción de costes, ha reducido ese porcentaje, y una preocupación de los rivales del Madrid es que pueden gastar más que nadie en futbolistas. La preocupación de que equipos como el Madrid y el PSG se aprovecharan de los clubes ingleses fue un argumento clave de quienes se oponían a la reciente propuesta de una norma de "anclaje" en la Premier League, que imponía un límite estricto al coste de las plantillas. La propuesta fue rechazada el mes pasado.

(La Premier se protege del Madrid y Tebas pone zancadillas para competir con la Premier)

Esa preocupación tiene fundamento, pero en realidad, el Madrid no gasta ni de lejos lo que podría con la normativa vigente. Los salarios y la amortización relacionados con el fútbol del club ascendieron a 504 millones de euros en la temporada 2024-25, una suma enorme, pero aún muy por debajo del límite de gasto establecido por LaLiga ese año (755 millones de euros) y de la estimación de The Athletic sobre el límite del 70% del coste de la plantilla según la UEFA (842 millones de euros).

Es probable que estos costes aumenten como resultado de los fichajes del verano pasado, pero aún así no deberían acercarse a los niveles permitidos para el Madrid. Esto puede deberse a la frugalidad del club, pero, como hemos visto, también tienen gastos operativos mucho mayores que los de cualquier otro club, lo que, a su vez, limita su capacidad para ajustar el gasto relacionado con el fútbol a los límites regulatorios.

Por supuesto, su facturación es tan alta que aún se las arreglan para ser uno de los pagadores más generosos del fútbol mundial.

En estos costes relacionados con el fútbol se incluye una factura de amortización de fichajes, que alcanzó los 115,6 millones de euros la temporada pasada. Este es el máximo histórico en España, y la plantilla del Madrid a finales de junio, incluyendo los fichajes previos al Mundial de Clubes de Dean Huijsen y Trent Alexander-Arnold, había costado 1.072 millones de euros. Ningún otro club no inglés, con la probable excepción del PSG (aún no ha revelado las cifras completas de la temporada 2024-25), ha gastado más de 1.000 millones de euros en su plantilla.

Aun así, esa amortización es bastante inferior a la de hace tan solo unos años, cuando alcanzó un máximo de 163,7 millones de euros en 2022. Esto refleja 60,9 millones de euros en pérdidas de valor de jugadores contabilizadas entonces, así como la salida de varios fichajes de gran valor, como Eden Hazard y Luka Jovic.

El gasto del Madrid en fichajes se ha reducido desde la pandemia. Entre julio de 2018 y junio de 2020, gastó 571,3 millones de euros en fichajes y honorarios de agentes, y 352,6 millones de euros netos. En las cinco temporadas transcurridas desde entonces, su gasto neto fue de 339,9 millones de euros.

Sigue siendo mucho: 133 millones de euros más que el gasto neto del Barcelona en ese periodo, por ejemplo. El Madrid gastó más de 200 millones de euros en nuevos fichajes en cada una de las dos temporadas anteriores a la pasada, y otros 167,7 millones en la 2024-25. Esto lo distingue en España, pero comparado con clubes de otros países, no es excepcional. Los seis grandes de la Premier League han gastado más en jugadores en la última década que los 785,6 millones de euros del Madrid, al igual que el PSG. El Newcastle United, tras su adquisición en 2021, no se queda atrás.

El poder adquisitivo de los clubes extranjeros es una de las razones citadas por Pérez para la propuesta de permitir la inversión de inversores externos en el Madrid. El presidente del club ha hablado de las dificultades para competir con equipos multimillonarios de otros países, y aunque el Madrid apenas está cubriendo sus fichajes, hay algo de cierto en ello. A pesar de ostentar los mayores ingresos del mundo, varios equipos han invertido constantemente más en el mercado de fichajes. Dicho esto, su masa salarial es mayor que la de todos los clubes ingleses, salvo el City.

Un factor que aumentaría su poder adquisitivo sería mejorar sus ventas. El Madrid ha ingresado 859,7 millones de euros en ventas de jugadores en la última década, de los cuales 597,9 millones se han traducido en beneficios. Suena bien, pero nueve clubes europeos han generado más. En las últimas tres temporadas, los beneficios del Madrid por la venta de jugadores ascendieron a tan solo 123,6 millones de euros, lo que apenas los sitúa entre los 30 mejores de Europa.

Para ser justos, otros clubes han adoptado un modelo de traspaso de jugadores con mucha más disposición que el Madrid. Su prioridad son los ingresos brutos, y sus ingresos recurrentes eclipsan a los de los demás. Pero si buscaban maneras de mejorar aún más sus resultados o de aumentar su propia capacidad de gasto en fichajes, mejorar sus ventas es una opción.

El 31 de mayo de 2017, tres días antes de que el Madrid arrasara 4-1 a la Juventus en Cardiff y ganara su duodécima Copa de Europa, el ayuntamiento del Madrid aprobó planes que definirían el futuro del club mucho más allá de esa victoria en la capital galesa.

Casi siete años después de que Pérez anunciara una "revisión del Bernabéu", el Madrid recibió luz verde para proceder con un proyecto que, según esperaban, transformaría su estadio en un recinto de talla mundial para eventos más allá del fútbol, ​​generando así cuantiosos ingresos.

Las obras, que comenzaron en junio de 2019 y finalizaron en su mayor parte en 2024, incluyeron elevar la altura del estadio hasta 12 metros (poco menos de 12 metros), aumentar el aforo a más de 83.000 personas (desde aproximadamente 81.000), revestir la antigua fachada de hormigón con aproximadamente 7.500 lamas de acero inoxidable, colocar un techo retráctil sobre ella e instalar un campo retráctil.

Eso no lo cubre todo, y si bien parece caro hacerlo todo, lo fue con creces. El plan original proyectaba unos costes de unos 400 millones de euros, antes de ser revisado a 525 millones; el gasto final superó con creces ambos. Con casi todo el proyecto finalizado a finales de junio de este año, la inversión del Madrid en la remodelación del estadio ascendió a 1.347 millones de euros.

Para financiar la construcción, utilizaron algo que prefieren no mencionar: deuda. En total, se solicitaron préstamos de 1.170 millones de euros para el proyecto del estadio, lo que equivale aproximadamente al 87 % del coste de las obras.

Al anunciar sus resultados financieros, el club suele destacar una cifra de deuda que excluye los préstamos obtenidos para financiar la remodelación del Bernabéu. En parte, esto se hace para separar el día a día de un proyecto específico y costoso, que pretenden financiar con los ingresos generados por el propio proyecto.

Sin embargo, ignorar la deuda del estadio es como ordenar la habitación metiendo todo debajo de la cama. Si se examinan las cuentas del Madrid con más detenimiento, los préstamos del estadio están a la vista de todos. Si el club lo destacara, destacaría una deuda de 1.300 millones de euros, la segunda mayor del fútbol mundial, solo por detrás de los 1.450 millones de euros acumulados por el Barcelona para financiar la remodelación en curso del Camp Nou.

(La deuda total del Madrid es sólo del estadio, que a interés bajo quedaron en 1.760M, la deuda del Barcelona de su estadio es de 1.450M a interés alto que supera los 2.500M con intereses, pero no es la deuda total, que no es menor de 3.000M)

(La deuda del Madrid se autopaga dejando beneficios tras pagar 66M año, la del Barcelona lleva a una locura de tener que pagar 200M anuales y tendrá que aumentar la deuda)

La deuda del estadio del Madrid se compone de tres tramos principales. El primero asciende a 575 millones de euros y devenga un interés del 2,5 % anual. El segundo es de 225 millones de euros, a un tipo de interés aún más favorable de tan solo el 1,53 %. El tercer y último tramo, acordado a finales de 2023, les prestó 370 millones de euros adicionales. A diferencia de los otros dos tramos de deuda, el club no revela el tipo de interés de esta parte en sus cuentas.

Este último acuerdo se cerró en un momento en que los tipos de interés mundiales estaban al alza, y aunque el Madrid no detalla el tipo acordado, sí nos proporciona suficiente información para que podamos calcularlo nosotros mismos. Considerando el plazo del préstamo y las cuotas anuales, obtenemos un tipo de interés de alrededor del 5,27 %, más del doble que cualquiera de los dos tramos anteriores.

Los tres incluían periodos de gracia durante los cuales no se realizarían reembolsos inicialmente, aparentemente para permitir que se completaran las obras y el Madrid comenzara a cosechar los beneficios, que luego utilizaría para financiar los reembolsos. Se realizaron reembolsos por un valor aproximado de 40 millones de euros en 2024-25, pero el primer pago del último tramo no se realizará hasta noviembre de 2027.

A partir de entonces, los reembolsos anuales superarán los 66 millones de euros hasta 2049. Los dos primeros tramos se habrán reembolsado en su totalidad para entonces; posteriormente, se realizarán cuatro pagos en noviembre de 26 millones de euros cada uno hasta que los préstamos del estadio se liquiden por completo a mediados de noviembre de 2053.

Todo esto depende de que el Madrid no refinancie hasta entonces, lo cual no está garantizado. Con un tipo de interés fijo medio del 3,2%, los préstamos del proyecto se han obtenido a un nivel favorable en el contexto económico actual. Ese tramo de 370 millones de euros es notablemente más caro que los otros 800 millones de euros de la deuda, pero en total, el Madrid ha conseguido obtener 1.170 millones de euros en préstamos a un tipo de interés bastante bajo. Además, el Madrid no tuvo que hipotecar el estadio, solo ciertos ingresos provenientes de él. Más allá de una ratio de cobertura no revelada entre dichos ingresos y los intereses pagados por la deuda, no existen restricciones sobre la gestión financiera del club ni sobre la capacidad de recaudar otros fondos. El plan es que el renovado Bernabéu se amortice por sí solo.

Las primeras señales son positivas. Los ingresos no provenientes de la venta de entradas en el estadio se han disparado desde su reapertura, con los 79,2 millones de euros obtenidos en la temporada 2024-25, más de 50 millones de euros por encima del máximo previo a la remodelación de los mismos ingresos.

Incluso sin entradas, los ingresos del Madrid por estadio superan los ingresos por día de partido de todos los demás clubes de La Liga, excepto el Barcelona. También superan la recaudación total de taquilla de todos los clubes de Inglaterra, excepto los "Seis Grandes".

Por supuesto, está la cuestión del porcentaje que se cede a DIO, al menos hasta 2042.

Como se detalló anteriormente, no está claro cómo se calcula exactamente esa cifra.

Los ingresos del DIO para la temporada 2023-24 corresponden a una proporción ligeramente menor (27,5%) de los ingresos del estadio de esa temporada que el 30% reportado, y al aplicarlo a la recaudación del año pasado, el Madrid tendría que desembolsar 21,8 millones de euros. Aún así, quedarían más de 57 millones de euros en manos del club, más del doble de la cifra previa a la remodelación, pero menos que las amortizaciones anuales que pronto deberá pagar la deuda. Se supone que las ganancias del estadio financiarán estos gastos, pero, por supuesto, los ingresos mencionados aquí no son ni de lejos los únicos que genera el Bernabéu.

En la temporada 2024-25, los ingresos del estadio del Madrid ascendieron a 326 millones de euros, una cifra enorme que el club aún considera muy inferior al potencial del Bernabéu. Los eventos y conciertos (sólo 1 mes) generaron 15,4 millones de euros, pero estos últimos están suspendidos desde septiembre de 2024 debido a una disputa con los vecinos por el exceso de ruido.

La facturación del estadio de la temporada pasada, de 326 millones de euros, fue 35 millones (un 10 %) inferior a la presupuestada, una variación que el Madrid también atribuyó a la venta de menos PSL de lo previsto. Para la temporada 2025-26, el club espera que las ventas de PSL vuelvan a los niveles de la temporada 2023-24 y ha presupuestado unos ingresos totales del estadio superiores a los 400 millones de euros.

Los préstamos no se limitan al proyecto del estadio. En abril de 2020, cuando la pandemia paralizó el mundo, el resto de la deuda del Madrid se cuadriplicó, con un total de 155 millones de euros en préstamos de cuatro bancos diferentes.

Se obtuvieron otros 100 millones de euros en deuda no relacionada con el estadio en la temporada 2024-25 y, aunque una parte se reembolsó durante el año, los préstamos bancarios del Madrid, ajenos al proyecto del estadio, ascienden ahora a cerca de 140 millones de euros. De esa cantidad, 62,7 millones de euros deben devolverse en la temporada 2025-26, y otros 25 millones en cada una de las tres campañas siguientes.

El Madrid cuenta desde hace tiempo con líneas de crédito a las que puede recurrir para cubrir sus necesidades de liquidez a lo largo de una temporada, aunque el tamaño de estas líneas ha aumentado significativamente. Si bien una década antes el club contaba con 50,9 millones de euros en capacidad de endeudamiento en líneas de crédito no dispuestas, a finales de junio de 2025, esa cifra ascendía a 425 millones. Esto también representó un aumento de 30 millones de euros respecto al año anterior.

Ninguno de esos 425 millones de euros contribuyó a la deuda del Madrid al final de la temporada, ya que la cantidad no se había dispuesto, pero el club no tiene acceso a este tipo de financiación por el simple hecho de hacerlo. La magnitud de las líneas de crédito disponibles refleja la cantidad de efectivo que entra y sale del negocio y la necesidad de garantizar una gestión eficaz de la tesorería.

A primera vista, el Madrid tiene poco de qué preocuparse en lo que respecta al flujo de caja. La liquidez operativa se ha disparado, con 237 millones de euros en efectivo generados diariamente en 2024-25. Sin embargo, a pesar de que el club genera una gran cantidad de efectivo, como se espera que supere los 1.000 millones de euros en ingresos, la magnitud de sus gastos significa que el Madrid está sujeto a períodos del año con escasez de recursos. De hecho, el propio club admite que el capital circulante (activo corriente menos pasivo corriente) es "estructuralmente negativo".

El Madrid destaca que su posición en cuanto a ingresos es mucho mejor que antes, pero las cuentas también apuntan a un punto crítico.

La mayor parte de los salarios del club se destina naturalmente al personal deportivo, y estos empleados bien remunerados solo cobran dos veces al año: una en julio y otra en diciembre. Esto significa que, según las cuentas a finales de junio, el club tiene un importante pasivo por "personal deportivo", consistente en las cantidades adeudadas al personal deportivo por el trabajo de los seis meses anteriores.

A pesar de la sólida relación sueldo-ingresos del Madrid, la cuantía de los pagos salariales semestrales es tal que ahora supera regularmente el saldo de caja del club a finales de junio, una vez excluido el efectivo vinculado al proyecto del estadio. En siete de los últimos nueve junios, los pagos salariales inminentes superaron la caja disponible del Madrid. A finales de junio de 2025, la diferencia era de 42 millones de euros.

Esto a pesar de que el saldo de caja incluía importantes fondos procedentes de las cuotas de los socios y la venta de abonos para la campaña que se avecinaba; a finales de ese mes, se habían recaudado 77,1 millones de euros en este tipo de fondos.

Es evidente que el Madrid tiene compromisos de tesorería que gestionar cada julio. No sería de extrañar que esos 425 millones de euros en líneas de crédito no dispuestas se utilizaran esta temporada. Cabe destacar también que, a diferencia de la mayoría de los años anteriores, el saldo adeudado a Providence no se había liquidado a finales de junio. En 2025, esa cifra ascendía a 52,7 millones de euros, incluyendo otro pago pendiente.

Cabe destacar que, durante las cuatro temporadas (2014-15 a 2017-18), el Madrid dispuso de préstamos y los devolvió durante el año, esencialmente para cubrir sus necesidades de liquidez a corto plazo. Esta práctica cesó posteriormente, al menos hasta la temporada pasada, cuando se devolvieron parcialmente los 100 millones de euros adicionales en préstamos no relacionados con el estadio.

El cese previo de disponer y devolver préstamos en el mismo año podría estar relacionado con la existencia del acuerdo Providence durante esos años. Dicho acuerdo, naturalmente, proporcionó liquidez al club.

(Este gasto en microcréditos justificaría la entrada de un socio rico en el nuevo modelo de propiedad que permita reducir los costes del pago de las nóminas)

Al ser preguntado si el acuerdo Providence les había ayudado previamente a cumplir con sus compromisos de efectivo relacionados con el pago de salarios, una fuente anónima con conocimiento de las operaciones comerciales del Madrid ofreció una alternativa. Según esta fuente, los pagos de dos de los principales patrocinadores del club, Adidas y Emirates, coinciden con el momento del pago de los salarios. Así, mientras el Madrid parece tener un problema de liquidez que resolver a finales de junio, sus lucrativos acuerdos comerciales garantizan la llegada de suficiente liquidez en julio.

Los gastos del Madrid hacen que, incluso con más de mil millones de euros en ingresos, el efectivo no siempre abunde. Esto encaja con la idea de que una organización sin ánimo de lucro gasta todo lo que gana, pero también existe un claro deseo por parte del club de no mostrar ningún signo de tensión.

Esto se refleja en la separación de la deuda del proyecto del estadio de la cantidad que anuncian cada verano, así como en el deseo de seguir aumentando sus ingresos.

Pérez conoce bien la necesidad de mantener las apariencias. Es curioso que el Madrid nunca haya revalidado un título de Liga durante sus 22 años como presidente. Más curioso aún es que ha ganado tantas Champions Leagues como ligas nacionales (siete) con él en el cargo. Es imposible ignorarlo; el Madrid es el club más laureado de la historia del fútbol europeo.

(Tan curioso como ignorar a Negreira y 14 ligas robadas, muchas por menos de 5 puntos)

Sin embargo, la presión de ser el Real Madrid es intensa. Eso está clarísimo en el campo —véase la especulación que ya existe, apenas seis meses después de su nombramiento, sobre cuánto tiempo le queda al entrenador Xabi Alonso en el banquillo para eso— y, si se analiza con atención, también fuera de él.

No es que el Madrid tenga serios problemas financieros.

Incluso si descontáramos los ingresos, con matices, que se detallan aquí, probablemente seguiría siendo el club con mayores ingresos del fútbol. Las ganancias podrían haber sido menores sin alguna astuta maniobra financiera, pero en la mayoría de los años, el Madrid habría mantenido números positivos, en un mundo futbolístico donde muchos de los clubes más grandes pierden dinero. El club logró sortear la pandemia y, al mismo tiempo, convertir su estadio en un recinto de eventos de vanguardia, que mantendrá los ingresos a raudales todos los días de la semana, no solo durante los partidos.

Aunque el endeudamiento para financiarlo fue cuantioso y las amortizaciones aumentarán pronto, los flujos de caja generados por el Bernabéu deberían garantizar que se sigan cumpliendo. Fundamentalmente, los préstamos se obtuvieron a tipos favorables; el tipo de interés medio del Madrid, del 3,2%, sobre los préstamos para el estadio es dos puntos inferior al que el Barcelona logró recientemente con un tramo refinanciado de sus propios préstamos para infraestructuras.

El panorama general no es tan prometedor como el Madrid y Pérez pretenden. Los ingresos son cuantiosos, pero se traducen en beneficios comparativamente miserables, incluso tras las maniobras contables. Esto es un problema menor mientras el club siga siendo una entidad sin ánimo de lucro. Podría convertirse en una si se aprueba la votación para permitir la entrada de inversores externos.

Los detalles son escasos, pero Pérez ha señalado la probabilidad de que cualquier venta de participación sea pequeña: "aproximadamente un cinco por ciento" fue la cifra que ofreció durante su declaración en la junta general anual del club en noviembre. Pero incluso a ese nivel, los futuros nuevos accionistas esperarían algún tipo de retorno. Un resultado operativo récord la temporada pasada mostró una trayectoria hacia mayores beneficios, incluso cuando el pago de la deuda supone un gasto de más de 60 millones de euros anuales.

Al igual que el Barcelona, ​​el Madrid, propiedad de sus socios, tuvo que financiar un proyecto enormemente costoso mediante préstamos externos. Pérez ha mencionado la dificultad de competir con clubes extranjeros con un fuerte respaldo en el mercado de fichajes, pero la lógica también se aplica a las infraestructuras a largo plazo. El City y el PSG han realizado recientemente obras en estadios o campos de entrenamiento por valor de cientos de millones de euros, íntegramente financiadas por sus benevolentes propietarios.

El Madrid ya ha zarpado, pero la próxima votación sobre la dilución del modelo de propiedad de los socios no puede subestimarse.

De aprobarse, transformará por completo al Real Madrid y pondrá aún más recursos en manos del club con mayores ingresos del fútbol.

@the doctor

New York Times.

https://www.nytimes.com/athletic/6823685/2025/12/16/real-madrid-florentino-perez-finances-analysis


The BookKeeper:

El Real Madrid, el club de fútbol más rico del mundo, analizado como nunca antes

Chris Weatherspoon

Dec. 16, 2025

Chris Weatherspoon es el primer escritor especializado en finanzas futbolísticas de The Athletic. Chris es un contador público que utiliza su perspicacia profesional como Contador para analizar el dinero que hay detrás del fútbol.

Actualmente, analiza las finanzas del Real Madrid, pero anteriormente ha analizado las del Manchester United, Manchester City, Arsenal, Liverpool, Chelsea, Tottenham, Newcastle, Aston Villa, Wrexham y Barcelona.

Chris también ha escrito un glosario de términos financieros futbolísticos.

Si examinas cualquier lista de los clubes de fútbol más ricos del mundo, encontrarás al Real Madrid en la parte financiera. En 14 de los últimos 20 años, el Madrid ha registrado los mayores ingresos del fútbol.

Ingresos no significa riqueza, pero el balance del Madrid también ha sido saneado durante un tiempo. Los resultados financieros de la temporada 2024-25, publicados el mes pasado, confirmaron otro año rentable en la capital española; el Madrid acumula 23 años consecutivos de superávit, una racha que incluso resistió la pandemia de la COVID-19.

A la mayor facturación y rentabilidad a largo plazo del mundo, se suma la falta de deuda. El Madrid y su presidente, Florentino Pérez, se enorgullecen de esto último, citando regularmente su baja deuda neta cada vez que anuncian sus últimas cifras.

El primer mandato de Pérez comenzó hace un cuarto de siglo, en un momento en que las finanzas del Madrid se encontraban en una situación precaria. Desde entonces, salvo un paréntesis de tres años entre 2006 y 2009, ha supervisado una transformación que lo ha convertido en el club más rico y con mayor rentabilidad del deporte.

Sin embargo, algunos aspectos destacan, si no como contradicciones con el panorama optimista descrito anteriormente, sí como defectos que merecen una revisión más profunda. El Madrid mantuvo la rentabilidad durante la pandemia, pero no fue la excepción a la reglamentación financiera de los clubes que sufrieron el cierre de estadios en aquel momento.

No se trató solo de la presión financiera. En 2019, el Madrid se embarcó en un proyecto enormemente costoso para transformar su estadio, el Bernabéu. Se requirieron cuantiosos préstamos para financiar el proyecto, préstamos que ahora lo convierten en el segundo club de fútbol más endeudado del mundo.

El mes pasado, Pérez anunció una próxima votación que podría suponer la ruptura del Madrid con 123 años de tradición.

Desde 1902, el Madrid ha sido propiedad de sus socios. Esto podría estar a punto de cambiar. En una asamblea general extraordinaria aún por programar, los socios votarán sobre una propuesta para permitir a inversores externos adquirir participaciones en el club por primera vez. Supondría un cambio radical en la gestión del Madrid.

Que se considere necesario, como la venta de derechos de ingresos que tuvieron hace cuatro temporadas, contrasta con las cifras abrumadoramente positivas que el Madrid y Pérez han presentado durante mucho tiempo. Fuentes cercanas al presidente —que hablan bajo anonimato, como todas las citadas aquí, ya que no tenían permiso para hacer comentarios— afirman que cree que la medida ayudará a proteger al club de posibles problemas cuando Pérez, ahora de 78 años, finalmente ceda el mando. Esto no significa que el Madrid esté en peligro inminente, pero sí que merece una revisión más profunda de sus finanzas.

Cuando Pérez asumió la presidencia en 2000, el Madrid venía de una victoriosa campaña en la Champions League, pero fuera del campo, los problemas se acumulaban. El club estaba sumido en una deuda de unos 280 millones de euros (245 millones de libras; 328 millones de dólares) y venía de unas pérdidas anuales de 69 millones de euros. Ese triunfo en la final de la Copa de Europa, su segundo en tres temporadas, no fue suficiente para que Lorenzo Sanz superara el desafío presidencial de Pérez.

Pérez se encontró en una situación financiera preocupante y, naturalmente, decidió superar el récord de fichajes del fútbol mundial. Dos veces.

En julio de 2000, el Madrid fichó a Luis Figo, procedente de su eterno rival, el Barcelona, ​​por 62 millones de euros (la cabeza de cerdo llegó después gratis). Un año después, envió 75 millones de euros a la Juventus a cambio de Zinedine Zidane. Más galácticos seguirían su ejemplo, y desde fuera, la estrategia del Madrid bajo su nuevo líder era clara: especular para acumular. La salida del apuro era gastar aún más, atraer la atención del club y cosechar los frutos.

Sin duda, también contribuyó que Pérez firmara un acuerdo por 448 millones de euros para vender el campo de entrenamiento al ayuntamiento. Esa enorme suma permitió saldar la deuda y financiar un derroche en algunos de los mejores futbolistas del mundo.

Los acuerdos previos de terrenos con el Ayuntamiento de Madrid siguen teniendo impacto hoy en día.

En septiembre, la Comisión Europea dictaminó que una decisión de 2011 de ceder al Madrid un valioso inmueble, en lugar de un terreno previamente acordado que el ayuntamiento no pudo transferir legalmente, no constituía ayuda estatal ilegal. Por lo tanto, las finanzas del Madrid para 2025-26 mejorarán gracias a la reversión de una provisión de 23,5 millones de libras que el club tenía en sus libros contables en relación con esa demanda.

A principios de la década de 2000, con Figo, Zidane y varias otras grandes figuras a bordo, los ingresos se dispararon, triplicándose con creces a lo largo de esa década. Desde el sexto puesto en la primera temporada de Pérez al mando, el Madrid se convirtió en el club con mayores ingresos del fútbol en la temporada 2004-05, posición que mantuvo durante 11 temporadas y que sigue ocupando hoy.

El crecimiento se vio impulsado en esos primeros años por las ganancias comerciales y de marketing, una fuente de ingresos directamente atribuible a la plétora de estrellas que Pérez fichó para vestir la famosa camiseta blanca del Madrid. El Bayern de Múnich llegaría a usurparles el puesto comercial, pero en la temporada 2023-24 el equipo español volvió a la cima, según el ranking de la Football Money League de Deloitte.

El poder de esa camiseta blanca se refleja en dos enormes acuerdos comerciales vigentes. El fabricante de equipaciones, Adidas, paga al Madrid 120 millones de euros al año por el privilegio de fabricarla, y el club recibe aún más por la venta de merchandising. En la temporada 2023-24, este último generó 76 millones de euros, y los 196 millones de euros que el Madrid obtuvo gracias al acuerdo con Adidas superaron en 25 millones a los ingresos de cualquier otro equipo europeo en acuerdos de equipación y merchandising.

Por otra parte, el acuerdo de patrocinio de la camiseta con la aerolínea Emirates genera 70 millones de euros anuales. Solo con los acuerdos con Adidas y Emirates en la temporada 2023-24, el Madrid obtuvo más ingresos comerciales que todos los clubes, excepto seis.

El perfil comercial del Madrid es enorme, pero no es ni de lejos su única área de crecimiento. La costosa remodelación del Bernabéu se realizó para convertirlo en un recinto de primera clase para eventos más allá del fútbol, ​​con la expectativa de obtener importantes ingresos como resultado.

Y vaya si los ha obtenido. El Madrid registró 326,1 millones de euros en ingresos totales de su estadio la temporada pasada, casi el doble de lo que generaba el Bernabéu antes de su transformación. Comparar los ingresos por día de partido con los de otros clubes resulta complicado debido a la forma en que el Madrid categoriza los flujos de ingresos en sus cuentas, pero lideró el fútbol mundial en la temporada 2023-24, y eso no habrá cambiado el año pasado.

Los ingresos se vieron impulsados ​​en esa temporada 2023-24 gracias a que el Madrid comenzó a vender licencias de asientos personales (PSL) a clientes VIP. Estas licencias garantizan a los titulares el derecho a comprar abonos de temporada durante los próximos 30 años, junto con ciertos "servicios exclusivos" dentro del Bernabéu. Se desconoce la cantidad exacta que las PSL aportaron a los ingresos del Madrid; el club afirmó que un aumento de 76,1 millones de euros en "otros ingresos" se debió principalmente a las ventas de PSL.

Estas ventas disminuyeron en la temporada 2024-25 (se esperan más en la 2025-26), y las PSL, como concepto, son algo que el Barcelona también ha empleado recientemente para aumentar sus propios ingresos. Dado que las ventas de PSL representan un hecho único cada 30 años —los titulares de las licencias pueden venderlas a terceros, por lo que el Madrid ha perdido el control del activo durante la vigencia de la licencia—, existe un argumento razonable para que las PSL sean similares a una "palanca" financiera única, como otras que se han utilizado en el Barça en las últimas temporadas.

Los ingresos por retransmisiones también han crecido, aunque menos que otras fuentes de ingresos. El dinero procedente de la televisión habría disminuido


la temporada pasada de no ser por los 42,4 millones de euros recaudados de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA ampliada en Estados Unidos entre junio y julio, donde el Madrid alcanzó las semifinales (unos 29 millones de euros adicionales se contabilizarán en los estados financieros de 2025-26).

Los clubes de LaLiga no disfrutan de un acuerdo televisivo nacional tan grande como sus homólogos de la Premier League inglesa, y Pérez lleva tiempo lamentando el cambio a la distribución colectiva de ingresos, que comenzó en la temporada 2016-17, y que puso fin a la capacidad de los equipos individuales para negociar sus propios acuerdos televisivos. El Madrid ganó recientemente un caso ante el Tribunal Supremo contra LaLiga por las distribuciones de la temporada 2015-16, lo que le otorgó 8,8 millones de euros en ingresos pasados ​​desprovistos. LaLiga está revisando la sentencia con su equipo legal.

El Madrid y el Barcelona siguen recibiendo habitualmente alrededor del 23% de las distribuciones anuales de LaLiga, pero según las cifras más recientes, los ingresos por retransmisiones del club mejor pagado de España fueron inferiores a los que 15 clubes de la Premier League recibieron en televisión nacional.

Los ingresos recientes por retransmisiones en el Bernabéu se han mantenido altos, en gran parte debido al continuo éxito europeo del Madrid. Entre 2014 y 2024, ganó la Champions League cinco veces, generando 988,3 millones de euros en premios de la UEFA. Esto representó 78 millones de euros más que cualquier otro club, y más de 200 millones de euros más que todos, excepto el Manchester City, el Bayern y el Paris Saint-Germain.

Los enormes ingresos del Madrid, y cada vez mayores, podrían haber sido aún mayores. O al menos eso es lo que parece creer el club.

A finales de octubre, el Madrid confirmó que reclama una indemnización sustancial a la UEFA por el bloqueo de la Superliga Europea (ESL). Según informes, la reclamación del club por lucro cesante asciende a la asombrosa cifra de 4.500 millones de euros.

El realismo de esa cifra es discutible, sobre todo porque muchas emisoras de renombre se distanciaron de un proyecto que dependía casi por completo de un contrato televisivo masivo. Sin embargo, la decisión del Madrid y de otros de impulsar el controvertido plan reflejó una necesidad de fondos.

El Madrid ha estimado la cifra de ingresos perdidos debido a la pandemia en unos 390 millones de euros. No fue casualidad que la ESL naciera tras el parón mundial en 2020. Y, a pesar de lo que sugieren sus años de rentabilidad impecable, el Madrid distó mucho de ser inmune al impacto de la COVID-19.

El Madrid evitó romper su racha de beneficios cuando la COVID-19 interrumpió la temporada 2019-20, e incluso lo volvió a hacer un año después, cuando los estadios cerraron durante gran parte de la campaña como parte de las regulaciones para limitar la propagación del virus. En un año en el que el Barcelona registró una pérdida antes de impuestos récord para un club de fútbol (555 millones de euros), y otros ocho equipos europeos registraron déficits superiores a los 100 millones de euros, el Madrid registró beneficios, aunque de tan solo 1,7 millones de euros.

Esto se logró mediante importantes reducciones de costes en todo el club, incluyendo a los futbolistas y jugadores de baloncesto del primer equipo, así como a los principales ejecutivos, que aceptaron una rebaja salarial del 10 %. A diferencia de otros equipos, donde los salarios se aplazaron para una fecha posterior, los jugadores del Madrid renunciaron a una parte de los ingresos de dos temporadas para ayudar al club a superar la pandemia. El Madrid también se embarcó en un paréntesis de un año en la contratación de nuevos jugadores y recuperó más de 100 millones de euros en ventas, principalmente por las salidas de los laterales Achraf Hakimi y Sergio Reguilón.

Sin embargo, 390 millones de euros en ingresos perdidos es una suma enorme, y el doble impacto de la pandemia y el creciente coste de la remodelación del Bernabéu sometieron al club a una gran presión.

El Madrid niega haber recurrido alguna vez a la política de "palancas" adoptada por el Barcelona en los últimos años, pero el acuerdo alcanzado en la temporada 2021-22 parecía una solución a corto plazo.

El club acordó renunciar a una parte de los ingresos futuros procedentes del Bernabéu remodelado a cambio de una inyección de capital inmediata. El acuerdo se cerró con Sixth Street, la firma de inversión estadounidense que también adquirió una cuarta parte de los futuros ingresos televisivos del Barcelona por LaLiga por 667,5 millones de euros en una fecha similar.

El Madrid necesitaba dinero, pero en menor medida que sus rivales; su propio acuerdo con Sixth Street y Legends, empresa especializada en la gestión de estadios y que colaboraría en su gestión, se anunció por 360 millones de euros. A cambio, Delantero Inversiones y Operaciones (DIO), filial propiedad en última instancia de Sixth Street, recibiría alrededor del 30% de los ingresos del estadio no derivados de la venta de entradas durante los próximos 20 años.

Curiosamente, esa cifra de 360 ​​millones de euros ha disminuido desde entonces. El Madrid solo registró 316,3 millones de euros de beneficios por la venta de derechos en la temporada 2021-22, y desde entonces, las cuentas del club han revisado a la baja la "contribución total máxima" del acuerdo a 327 millones de euros. Una fuente con conocimiento de la transacción declaró a The Athletic que la reducción se debió a que los pagos a corto plazo no se materializaron.

En cualquier caso, la enorme inyección de efectivo ayudó al club a salir de un apuro considerable. Sin el dinero de esa operación única, el Madrid habría perdido 296,2 millones de euros antes de impuestos. Esa cifra de pérdidas habría sido potencialmente menor de no haber cerrado la operación con Sixth Street; como explicaremos, las finanzas del Madrid tienen varios componentes móviles.

Pero incluso después de ajustar los enormes movimientos de provisiones (118,9 millones de euros netos), que se sumaron a los costes de la temporada, así como los 60,9 millones de euros en deterioros contabilizados contra el valor de los jugadores, el Madrid habría perdido 116,4 millones de euros sin la operación con Sixth Street, lo que destrozaría la aparente invulnerabilidad de sus finanzas.

Una incertidumbre persistente sobre la operación con Sixth Street es cómo la refleja el club en sus ingresos anuales.

Tanto las normas de costes de plantilla de LaLiga como de la UEFA están directamente relacionadas con los ingresos: cuanto más gana un club, más puede gastar. Si el Madrid continúa registrando los ingresos de su estadio en cifras brutas, incluso con el 30% de ciertas fuentes de ingresos prometidas en otras fuentes, se beneficiará de un límite de coste de plantilla más alto que si dedujera el porcentaje anual adeudado a DIO. Como se muestra en el reciente análisis a fondo de The Athletic sobre las finanzas del Barcelona, ​​el club catalán presenta sus ingresos por retransmisión tras reducirlos en función de las cantidades que debe entregar a Sixth Street cada temporada.

Las cuentas del Madrid no son específicas al respecto, pero una fuente con conocimiento de la situación, que habló de forma anónima para proteger sus relaciones, confirmó a The Athletic que las líneas de ingresos aplicables se registran en cifras brutas en la contabilidad del club, incluso cuando una parte se adeuda a DIO.

El razonamiento presentado, que parece haber sido aceptado no solo por los auditores del Madrid, sino también por los organismos reguladores del fútbol, ​​es que existe una "transferencia de riesgo" en el acuerdo. La parte de los ingresos del Madrid que corresponde a DIO parece depender de que el club mantenga una cifra mínima de EBITDA (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización). Si no se alcanza ese nivel, DIO no tendrá derecho a ningún pago; por lo tanto, a diferencia del acuerdo con el Barcelona, ​​no hay garantía de que el club tenga que realizar un pago en una temporada determinada.

The Athletic obtuvo los estados financieros más recientes de DIO para la temporada 2023-24 y descubrió que la filial de Sixth Street registró una facturación de 12,7 millones de euros a través de su acuerdo con el Madrid. Las líneas de ingresos exactas a las que se aplica el acuerdo no están claras, pero el Madrid registró 46,1 millones de euros en las siguientes fuentes de ingresos del estadio: giras y la Real Madrid Experience; eventos y conciertos; comida, bebidas y catering; y otros ingresos del estadio.

Los 12,7 millones de euros en ingresos de DIO representan el 27,5 % de esos 46,1 millones de euros en ingresos no relacionados con la venta de entradas. No es exactamente el 30 % declarado, pero no es una cifra tan lejana como para que sea una estimación descabellada de las fuentes de ingresos aplicables en el acuerdo. Si bien la facturación de DIO de 2 millones de euros en 2022-23 representó tan solo el 11 % de las mismas líneas de ingresos del Madrid esa temporada, esto es potencialmente atribuible a que las obras del estadio aún estaban en proceso de finalización, junto con la salvedad del EBITDA mencionada anteriormente. Las cuentas de DIO para 2024-25 aún no se han presentado, por lo que hay poco margen de maniobra en ese aspecto.

Al ser preguntado sobre si el Madrid podía declarar los ingresos brutos del estadio para el cálculo del coste de plantilla según la UEFA, un portavoz del organismo rector del fútbol europeo indicó que no hacen comentarios sobre equipos específicos. LaLiga indicó que era una pregunta que debía responder el club. El Madrid no respondió, pero según la información que The Athletic ha obtenido de conversaciones con fuentes expertas, como se ha indicado anteriormente, parece que pueden registrar los ingresos del estadio en términos brutos, lo que eleva sus respectivos límites de coste de plantilla.

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Se desconoce cuánto perderá el Madrid en ingresos de aquí a 2042, pero parece probable que supere el máximo de 327 millones de euros que pueden recibir. Las cuentas de DIO confirman que se están realizando pruebas de recuperabilidad respecto al importe pagado para obtener la participación de la empresa en los flujos de ingresos del Madrid, y no se consideró necesario ningún deterioro en 2023-24.

En otras palabras, Sixth Street, a través de DIO, espera recuperar al menos la cantidad que pagó al Madrid hace unos años, y probablemente una suma considerable adicional. Una estimación aproximada del importe adeudado a DIO en 2024-25, suponiendo que no haya un crecimiento futuro en los ingresos del estadio —que seguramente serán abundantes—, asciende a más de 400 millones de euros devueltos a Sixth Street al finalizar el acuerdo. La cifra real será casi con toda seguridad mayor.

El acuerdo con Sixth Street aseguró que el Madrid registrara 20,2 millones de euros de beneficio ese año, incluso cuando las pérdidas operativas diarias se desplomaron a 355,4 millones de euros. Ese fue el sexto año consecutivo en que el Madrid perdió dinero a nivel operativo (es decir, antes de ventas de jugadores, partidas excepcionales y cualquier ingreso o coste por intereses), y el resultado operativo tardó hasta 2024-25 en recuperarse adecuadamente.

El beneficio operativo de 43,1 millones de euros de la temporada pasada fue el mejor resultado diario de los dos mandatos presidenciales de Pérez juntos, y marca una recuperación significativa de los déficits subyacentes. Entre 2016 y 2023, el Madrid perdió más de 700 millones de euros en términos operativos, aunque las ganancias de los jugadores generalmente lo volvieron a generar beneficios. El único año en que no lo hicieron, se firmó el acuerdo con Sixth Street.

Ese año se presenta significativamente peor que el resto debido a las incorporaciones a provisiones y las pérdidas de valor de los jugadores, que en conjunto empeoraron el resultado en 179,7 millones de euros. Ambos gastos se derivan de juicios contables que, aunque legales y aprobados por los auditores del club, podrían no haberse considerado necesarios de no haber existido grandes ingresos extraordinarios que compensar.

Las cuentas de 2021-22 pusieron de relieve la paradoja de la rentabilidad en el Madrid: el club necesita una buena gestión, y los superávits son la mejor manera de demostrarlo, pero tampoco tiene sentido acumular enormes beneficios. El Madrid es una entidad sin ánimo de lucro, propiedad de sus socios, y no reparte dividendos. El club, en efecto, debería gastar lo que gana.

El mantra podría cambiar si se permite la entrada de inversores externos, pero, por ahora, tiene sentido que el Madrid aspire a obtener beneficios en el extremo inferior de la escala.

El club gestiona esta situación de diferentes maneras. La temporada 2021-22 fue excepcional en cuanto a la magnitud de los movimientos contables incorporados a sus resultados, y el uso de provisiones para gastos futuros previstos es una práctica contable habitual, pero su uso por parte del Madrid se ha incrementado recientemente. El gasto neto en provisiones de 118,9 millones de euros en la temporada 2021-22 significó que, al final de esa temporada, el club contaba con 137 millones de euros en provisiones en el balance.

Esta cifra se ha reducido a más de la mitad, hasta los 63,9 millones de euros, pero no toda la diferencia se utilizó para cubrir los costes reales. Desde junio de 2020, el Madrid ha revertido con frecuencia las provisiones que considera que ya no son necesarias. Estas reversiones constituyen los ingresos, por lo que mejoran el resultado final. El Madrid se ha beneficiado de reversiones de provisiones por valor de 47,4 millones de euros en las últimas cinco temporadas.

En las cuentas del Madrid, esto también beneficia a la facturación. El club incluye los excedentes de provisiones en sus ingresos, por lo que ha disfrutado de un aumento de facturación de casi 50 millones de euros en el último lustro. Nuevamente, no hay nada de malo en usar provisiones, y el Madrid actúa conforme a las normas contables. Los auditores del club, EY, no han destacado el asunto como digno de especial atención.

Pero esto ha ayudado a Pérez y al Madrid a proclamar una racha interminable de beneficios. Si se excluyen las reversiones de provisiones registradas tanto en 2020-21 como en 2022-23, habrían registrado pérdidas antes de impuestos, aunque solo pequeñas.

Los ajustes contables tienen un alcance limitado, sobre todo porque no pueden surgir de la nada.

Incluso si pasáramos por alto los movimientos de provisiones, el margen de beneficio del Madrid (resultado antes de impuestos como proporción de los ingresos) en 2024-25 fue de tan solo el 2,3 %. Antes de 2019, el margen ajustado a provisiones superaba con frecuencia el 10 %, mientras que incluso el margen antes de impuestos declarado superaba regularmente el 5 %. La disminución de la rentabilidad relativa no se debe únicamente a la utilización de provisiones por parte del Madrid.

Si los ingresos se disparan, pero los beneficios se mantienen relativamente bajos, cabe preguntarse adónde va el dinero del Madrid.

La tendencia natural es asumir que todo recae en los jugadores, pero, como veremos, el gasto del Madrid en fútbol está disminuyendo en relación con la facturación. Así que la respuesta debe estar en otra parte.

Por un lado, la finalización de las obras del Bernabéu implica que el Madrid tiene que amortizarlas. Dichos gastos se triplicaron hasta alcanzar los 52,2 millones de euros en la temporada 2024-25. Sin embargo, es una cantidad insignificante en comparación con los costes operativos. Estos se han disparado y han alcanzado los 462,8 millones de euros la temporada pasada. La renovación del estadio, que está casi completamente operativo, ha incrementado la base de costes, y gestionar un club del tamaño del Madrid es una tarea mayor que la mayoría, pero hay una curiosidad oculta en las cifras.

Desde la temporada 2017-18, la categoría de costes denominada «otros gastos operativos» ha representado más de una quinta parte de los costes operativos anuales. Desde la temporada 2019-20, ha sido la categoría de costes individual más grande: se han contabilizado 755 millones de euros en costes en la última década.

Las cuentas del Madrid son muy escasas en detalle sobre el contenido de ese fondo de gastos. Las cantidades brutas consignadas en él se han disparado desde mediados de la década de 2010, de 20 millones de euros a 102 millones de euros la temporada pasada. Esto representó una disminución con respecto a la temporada 2023-24, y una reducción aún mayor con respecto al máximo de 136 millones de euros de la temporada 2021-22, pero sigue siendo una cantidad enorme de gasto sobre la que se revela poca información. El Madrid sí señala que la contribución solidaria de LaLiga, que todos los clubes deben pagar, se incluye en dicho fondo, pero en su caso solo ha ascendido a 14 millones de euros en las últimas temporadas.

Es probable que también se incluyan algunos gastos de provisiones, pero hay otro factor en juego, uno que también ha contribuido a aumentar la cifra de ingresos del club a lo largo de los años.

En la temporada 2017-18, el Madrid firmó un acuerdo de empresa conjunta no constituida con Providence Equity Partners, un grupo inversor estadounidense. Por 200 millones de euros, Providence recibiría una parte no especificada de los futuros ingresos por patrocinio del club. El acuerdo se renovó posteriormente, pero finalizó en la temporada 2024-25.

Se desconoce cuántos ingresos registró el Madrid en el acuerdo con Providence, pero sus ingresos por patrocinios y licencias aumentaron 36,9 millones de euros (18 %) en la temporada en que comenzó el acuerdo. Debido a la estructura del acuerdo, con el Madrid como "participante gestor", la normativa contable permitió al club registrar los ingresos de la empresa conjunta como ingresos, aun cuando Providence debía su parte. Dicho pago del Madrid se registró dentro de los costes operativos, posiblemente entre esos cuantiosos "otros gastos operativos".

A partir de los movimientos en los acreedores de marketing que se revelan en las cuentas semestrales y anuales del Madrid, podemos determinar un importe mínimo pagado a Providence como parte del acuerdo. Entre 2018-19 y 2024-25, el Madrid realizó pagos de al menos 146,2 millones de euros a su socio en la empresa conjunta. Es posible, pero se desconoce, que la cifra total fuera aún mayor.

Una fuente con conocimiento del acuerdo con Providence, hablando anónimamente, declaró a The Athletic que la firma de inversión recuperó su dinero y que, por lo tanto, se le debía el 10% de los ingresos por patrocinio relevantes por encima de un nivel de ingresos determinado, no especificado.

Al preguntarle por qué el acuerdo podía registrarse como ingresos y costes en lugar de como un préstamo, se citó una razón similar a la del acuerdo con Sixth Street: Providence se expuso a un riesgo, con la posibilidad de que no se le devolvieran las sumas que se le asignaron al Madrid. Finalmente, se les devolvieron esas sumas, y aparentemente más, pero la transferencia del riesgo impidió que el acuerdo constituyera un préstamo.

En cuanto a por qué el Madrid firmaría un acuerdo de este tipo, The Athletic ha sido informado de que con frecuencia reciben propuestas de terceros para firmar acuerdos con el objetivo de aumentar los ingresos del club. Si esos terceros están dispuestos a aportar dinero y riesgo, y se consideran compatibles con la marca y los valores del Madrid, como hizo Providence, entonces firmarán dichos acuerdos. En el caso de Providence, parece que el Madrid consideró que las cantidades pagadas a la firma de inversión merecían la pena a cambio de mejorar los ingresos comerciales del club. Una fuente independiente a la mencionada declaró a The Athletic que Providence no era solo un prestamista para el Madrid, afirmando que la firma aportó "nuevos socios globales a largo plazo al club" y construyó "un equipo comercial de primer nivel".

Fuera o no el objetivo principal, el acuerdo con Providence no solo permitió al Madrid presumir de mayores ingresos que si hubiera solicitado un préstamo para aumentar su liquidez, sino que también impacta en las normas de costes de plantilla que aplican tanto LaLiga como la UEFA, ya que ambas están vinculadas a los ingresos del club.

Los enormes costes operativos del club no son atribuibles únicamente a acuerdos como el de Providence, pero si en el de Sixth Street los ingresos relacionados se registran en bruto (y, por lo tanto, los pagos también se registran en costes operativos), esto explica en parte por qué los gastos operativos del Madrid superan con creces a los de cualquier otro club.

Según un informe de la UEFA, los costes operativos del Madrid para la temporada 2023-24 fueron 167 millones de euros superiores a los del segundo clasificado, el Tottenham Hotspur, una diferencia enorme (62%). Y estos costes solo aumentaron la temporada pasada.

Se desconoce cuánto se atribuyó en total cada temporada al acuerdo con Providence, ahora finalizado. La infraestructura del Madrid implica grandes gastos operativos. Sin embargo, el acuerdo con Providence permitió al club registrar ingresos superiores a los que habría obtenido de otro modo, a pesar de que se desconocía la cantidad del dinero que debía reembolsarse. Como se mencionó anteriormente, la transferencia del riesgo fue clave para ello.

The Athletic no ha podido determinar los detalles del acuerdo, salvo los interpretados a partir de las cuentas y descritos anteriormente. Al ser preguntado sobre si los ingresos del acuerdo con Providence se incluyeron en los cálculos del límite de costes de la plantilla, LaLiga remitió las preguntas al club, y un portavoz de la UEFA declinó hacer comentarios sobre equipos individuales. Sin embargo, al igual que con la transacción de Sixth Street, parece que el Madrid no tuvo que revisar a la baja los ingresos para presentarlos a los reguladores.

Una fuente con conocimiento de la transacción declaró a The Athletic que Providence obtuvo una "buena rentabilidad" de las cantidades pagadas al Madrid. Otra fuente, que se refirió al acuerdo como un "mecanismo de reparto de beneficios", afirmó que Providence recuperó su dinero y algo más, pero que, en su opinión, el acuerdo no fue "excelente".

Al ser consultado por The Athletic sobre la empresa conjunta no constituida, Providence declinó hacer comentarios.

Considerando que la temporada pasada el delantero estrella Kylian Mbappé llegó a la capital española, el crecimiento salarial del Madrid fue pequeño: tan solo 9,3 millones de euros (un 2 %) más que en la temporada 2023-24. Los salarios del personal de fútbol aumentaron aún menos, subiendo solo 1 millón de euros, hasta los 388,8 millones de euros.

La falta de éxito en el campo provocó que las primas del primer equipo se redujeran de 35 millones de euros a 13 millones de euros, una reducción compensada por un aumento de los salarios base, incluso tras la retirada de Toni Kroos. El elevado salario anual de Mbappé y una prima de fichaje de 150 millones de euros, según se informa, repartida a lo largo de su contrato de cinco años, contribuyeron a aumentar la masa salarial del Madrid, a pesar de que no consiguieron nada destacable.

Los salarios del Madrid en el fútbol son altísimos por sí solos, incluso cuando los del Barcelona superaron su total la temporada pasada, aunque solo por 3 millones de euros. Si a esto le sumamos el gasto del Madrid en el equipo de baloncesto y el personal no deportivo, la masa salarial total asciende a 514 millones de euros, ligeramente superior a la del Barcelona (510 millones de euros) y, sin duda, una de las más altas de cualquier club europeo.

La primera victoria del PSG en la Champions League en mayo de este año generó una masa salarial de 543 millones de euros, y es probable que el Madrid se haya mantenido como el tercer club que más ha pagado en el fútbol europeo la temporada pasada, al igual que en la 2023-24. El City, que se situó entre el PSG y el Madrid ese año, aún no ha publicado las cifras de la temporada 2024-25.

Las disparidades salariales en España, y en el fútbol, ​​son tales que la masa salarial del Madrid superó la masa salarial más reciente de 11 clubes de LaLiga juntos. Sin embargo, los ingresos del club eclipsan aún más a los de sus pares nacionales. Como resultado, los costes salariales del Madrid, como proporción de los ingresos, están disminuyendo, y bastante.

La temporada pasada, la ratio salarios/ingresos del Madrid, incluso utilizando el cálculo más bajo de The Athletic, se situó en el 44,3 %. Este porcentaje no solo fue el más bajo de LaLiga, sino también el más bajo en 15 años para el club. Los salarios del fútbol como proporción de la facturación fueron de tan solo el 33,5 %, y los costes del fútbol en su conjunto (es decir, los salarios más la amortización de los traspasos y las comisiones de los agentes) cayeron a tan solo el 43,4 %, otro mínimo histórico.

La enorme rotación, en lugar de la reducción de costes, ha reducido ese porcentaje, y una preocupación de los rivales del Madrid es que pueden gastar más que nadie en futbolistas. La preocupación de que equipos como el Madrid y el PSG se aprovecharan de los clubes ingleses fue un argumento clave de quienes se oponían a la reciente propuesta de una norma de "anclaje" en la Premier League, que imponía un límite estricto al coste de las plantillas. La propuesta fue rechazada el mes pasado.

Esa preocupación tiene fundamento, pero en realidad, el Madrid no gasta ni de lejos lo que podría con la normativa vigente. Los salarios y la amortización relacionados con el fútbol del club ascendieron a 504 millones de euros en la temporada 2024-25, una suma enorme, pero aún muy por debajo del límite de gasto establecido por LaLiga ese año (755 millones de euros) y de la estimación de The Athletic sobre el límite del 70% del coste de la plantilla según la UEFA (842 millones de euros).

Es probable que estos costes aumenten como resultado de los fichajes del verano pasado, pero aún así no deberían acercarse a los niveles permitidos para el Madrid. Esto puede deberse a la frugalidad del club, pero, como hemos visto, también tienen gastos operativos mucho mayores que los de cualquier otro club, lo que, a su vez, limita su capacidad para ajustar el gasto relacionado con el fútbol a los límites regulatorios.

Por supuesto, su facturación es tan alta que aún se las arreglan para ser uno de los pagadores más generosos del fútbol mundial.

En estos costes relacionados con el fútbol se incluye una factura de amortización de fichajes, que alcanzó los 115,6 millones de euros la temporada pasada. Este es el máximo histórico en España, y la plantilla del Madrid a finales de junio, incluyendo los fichajes previos al Mundial de Clubes de Dean Huijsen y Trent Alexander-Arnold, había costado 1.072 millones de euros. Ningún otro club no inglés, con la probable excepción del PSG (aún no ha revelado las cifras completas de la temporada 2024-25), ha gastado más de 1.000 millones de euros en su plantilla.

Aun así, esa amortización es bastante inferior a la de hace tan solo unos años, cuando alcanzó un máximo de 163,7 millones de euros en 2022. Esto refleja 60,9 millones de euros en pérdidas de valor de jugadores contabilizadas entonces, así como la salida de varios fichajes de gran valor, como Eden Hazard y Luka Jovic.

El gasto del Madrid en fichajes se ha reducido desde la pandemia. Entre julio de 2018 y junio de 2020, gastó 571,3 millones de euros en fichajes y honorarios de agentes, y 352,6 millones de euros netos. En las cinco temporadas transcurridas desde entonces, su gasto neto fue de 339,9 millones de euros.

Sigue siendo mucho: 133 millones de euros más que el gasto neto del Barcelona en ese periodo, por ejemplo. El Madrid gastó más de 200 millones de euros en nuevos fichajes en cada una de las dos temporadas anteriores a la pasada, y otros 167,7 millones en la 2024-25. Esto lo distingue en España, pero comparado con clubes de otros países, no es excepcional. Los seis grandes de la Premier League han gastado más en jugadores en la última década que los 785,6 millones de euros del Madrid, al igual que el PSG. El Newcastle United, tras su adquisición en 2021, no se queda atrás.

El poder adquisitivo de los clubes extranjeros es una de las razones citadas por Pérez para la propuesta de permitir la inversión de inversores externos en el Madrid. El presidente del club ha hablado de las dificultades para competir con equipos multimillonarios de otros países, y aunque el Madrid apenas está cubriendo sus fichajes, hay algo de cierto en ello. A pesar de ostentar los mayores ingresos del mundo, varios equipos han invertido constantemente más en el mercado de fichajes. Dicho esto, su masa salarial es mayor que la de todos los clubes ingleses, salvo el City.

Un factor que aumentaría su poder adquisitivo sería mejorar sus ventas. El Madrid ha ingresado 859,7 millones de euros en ventas de jugadores en la última década, de los cuales 597,9 millones se han traducido en beneficios. Suena bien, pero nueve clubes europeos han generado más. En las últimas tres temporadas, los beneficios del Madrid por la venta de jugadores ascendieron a tan solo 123,6 millones de euros, lo que apenas los sitúa entre los 30 mejores de Europa.

Para ser justos, otros clubes han adoptado un modelo de traspaso de jugadores con mucha más disposición que el Madrid. Su prioridad son los ingresos brutos, y sus ingresos recurrentes eclipsan a los de los demás. Pero si buscaban maneras de mejorar aún más sus resultados o de aumentar su propia capacidad de gasto en fichajes, mejorar sus ventas es una opción.

El 31 de mayo de 2017, tres días antes de que el Madrid arrasara 4-1 a la Juventus en Cardiff y ganara su duodécima Copa de Europa, el ayuntamiento del Madrid aprobó planes que definirían el futuro del club mucho más allá de esa victoria en la capital galesa.

Casi siete años después de que Pérez anunciara una "revisión del Bernabéu", el Madrid recibió luz verde para proceder con un proyecto que, según esperaban, transformaría su estadio en un recinto de talla mundial para eventos más allá del fútbol, ​​generando así cuantiosos ingresos.

Las obras, que comenzaron en junio de 2019 y finalizaron en su mayor parte en 2024, incluyeron elevar la altura del estadio hasta 12 metros (poco menos de 12 metros), aumentar el aforo a más de 83.000 personas (desde aproximadamente 81.000), revestir la antigua fachada de hormigón con aproximadamente 7.500 lamas de acero inoxidable, colocar un techo retráctil sobre ella e instalar un campo retráctil.

Eso no lo cubre todo, y si bien parece caro hacerlo todo, lo fue con creces. El plan original proyectaba unos costes de unos 400 millones de euros, antes de ser revisado a 525 millones; el gasto final superó con creces ambos. Con casi todo el proyecto finalizado a finales de junio de este año, la inversión del Madrid en la remodelación del estadio ascendió a 1.347 millones de euros.

Para financiar la construcción, utilizaron algo que prefieren no mencionar: deuda. En total, se solicitaron préstamos de 1.170 millones de euros para el proyecto del estadio, lo que equivale aproximadamente al 87 % del coste de las obras.

Al anunciar sus resultados financieros, el club suele destacar una cifra de deuda que excluye los préstamos obtenidos para financiar la remodelación del Bernabéu. En parte, esto se hace para separar el día a día de un proyecto específico y costoso, que pretenden financiar con los ingresos generados por el propio proyecto.

Sin embargo, ignorar la deuda del estadio es como ordenar la habitación metiendo todo debajo de la cama. Si se examinan las cuentas del Madrid con más detenimiento, los préstamos del estadio están a la vista de todos. Si el club lo destacara, destacaría una deuda de 1.300 millones de euros, la segunda mayor del fútbol mundial, solo por detrás de los 1.450 millones de euros acumulados por el Barcelona para financiar la remodelación en curso del Camp Nou.

La deuda del estadio del Madrid se compone de tres tramos principales. El primero asciende a 575 millones de euros y devenga un interés del 2,5 % anual. El segundo es de 225 millones de euros, a un tipo de interés aún más favorable de tan solo el 1,53 %. El tercer y último tramo, acordado a finales de 2023, les prestó 370 millones de euros adicionales. A diferencia de los otros dos tramos de deuda, el club no revela el tipo de interés de esta parte en sus cuentas.

Este último acuerdo se cerró en un momento en que los tipos de interés mundiales estaban al alza, y aunque el Madrid no detalla el tipo acordado, sí nos proporciona suficiente información para que podamos calcularlo nosotros mismos. Considerando el plazo del préstamo y las cuotas anuales, obtenemos un tipo de interés de alrededor del 5,27 %, más del doble que cualquiera de los dos tramos anteriores.

Los tres incluían periodos de gracia durante los cuales no se realizarían reembolsos inicialmente, aparentemente para permitir que se completaran las obras y el Madrid comenzara a cosechar los beneficios, que luego utilizaría para financiar los reembolsos. Se realizaron reembolsos por un valor aproximado de 40 millones de euros en 2024-25, pero el primer pago del último tramo no se realizará hasta noviembre de 2027.

A partir de entonces, los reembolsos anuales superarán los 66 millones de euros hasta 2049. Los dos primeros tramos se habrán reembolsado en su totalidad para entonces; posteriormente, se realizarán cuatro pagos en noviembre de 26 millones de euros cada uno hasta que los préstamos del estadio se liquiden por completo a mediados de noviembre de 2053.

Todo esto depende de que el Madrid no refinancie hasta entonces, lo cual no está garantizado. Con un tipo de interés fijo medio del 3,2%, los préstamos del proyecto se han obtenido a un nivel favorable en el contexto económico actual. Ese tramo de 370 millones de euros es notablemente más caro que los otros 800 millones de euros de la deuda, pero en total, el Madrid ha conseguido obtener 1.170 millones de euros en préstamos a un tipo de interés bastante bajo. Además, el Madrid no tuvo que hipotecar el estadio, solo ciertos ingresos provenientes de él. Más allá de una ratio de cobertura no revelada entre dichos ingresos y los intereses pagados por la deuda, no existen restricciones sobre la gestión financiera del club ni sobre la capacidad de recaudar otros fondos. El plan es que el renovado Bernabéu se amortice por sí solo.

Las primeras señales son positivas. Los ingresos no provenientes de la venta de entradas en el estadio se han disparado desde su reapertura, con los 79,2 millones de euros obtenidos en la temporada 2024-25, más de 50 millones de euros por encima del máximo previo a la remodelación de los mismos ingresos.

Incluso sin entradas, los ingresos del Madrid por estadio superan los ingresos por día de partido de todos los demás clubes de La Liga, excepto el Barcelona. También superan la recaudación total de taquilla de todos los clubes de Inglaterra, excepto los "Seis Grandes".

Por supuesto, está la cuestión del porcentaje que se cede a DIO, al menos hasta 2042.

Como se detalló anteriormente, no está claro cómo se calcula exactamente esa cifra.

Los ingresos del DIO para la temporada 2023-24 corresponden a una proporción ligeramente menor (27,5%) de los ingresos del estadio de esa temporada que el 30% reportado, y al aplicarlo a la recaudación del año pasado, el Madrid tendría que desembolsar 21,8 millones de euros. Aún así, quedarían más de 57 millones de euros en manos del club, más del doble de la cifra previa a la remodelación, pero menos que las amortizaciones anuales que pronto deberá pagar la deuda. Se supone que las ganancias del estadio financiarán estos gastos, pero, por supuesto, los ingresos mencionados aquí no son ni de lejos los únicos que genera el Bernabéu.

En la temporada 2024-25, los ingresos del estadio del Madrid ascendieron a 326 millones de euros, una cifra enorme que el club aún considera muy inferior al potencial del Bernabéu. Los eventos y conciertos generaron 15,4 millones de euros, pero estos últimos están suspendidos desde septiembre de 2024 debido a una disputa con los vecinos por el exceso de ruido.

La facturación del estadio de la temporada pasada, de 326 millones de euros, fue 35 millones (un 10 %) inferior a la presupuestada, una variación que el Madrid también atribuyó a la venta de menos PSL de lo previsto. Para la temporada 2025-26, el club espera que las ventas de PSL vuelvan a los niveles de la temporada 2023-24 y ha presupuestado unos ingresos totales del estadio superiores a los 400 millones de euros.

Los préstamos no se limitan al proyecto del estadio. En abril de 2020, cuando la pandemia paralizó el mundo, el resto de la deuda del Madrid se cuadriplicó, con un total de 155 millones de euros en préstamos de cuatro bancos diferentes.

Se obtuvieron otros 100 millones de euros en deuda no relacionada con el estadio en la temporada 2024-25 y, aunque una parte se reembolsó durante el año, los préstamos bancarios del Madrid, ajenos al proyecto del estadio, ascienden ahora a cerca de 140 millones de euros. De esa cantidad, 62,7 millones de euros deben devolverse en la temporada 2025-26, y otros 25 millones en cada una de las tres campañas siguientes.

El Madrid cuenta desde hace tiempo con líneas de crédito a las que puede recurrir para cubrir sus necesidades de liquidez a lo largo de una temporada, aunque el tamaño de estas líneas ha aumentado significativamente. Si bien una década antes el club contaba con 50,9 millones de euros en capacidad de endeudamiento en líneas de crédito no dispuestas, a finales de junio de 2025, esa cifra ascendía a 425 millones. Esto también representó un aumento de 30 millones de euros respecto al año anterior.

Ninguno de esos 425 millones de euros contribuyó a la deuda del Madrid al final de la temporada, ya que la cantidad no se había dispuesto, pero el club no tiene acceso a este tipo de financiación por el simple hecho de hacerlo. La magnitud de las líneas de crédito disponibles refleja la cantidad de efectivo que entra y sale del negocio y la necesidad de garantizar una gestión eficaz de la tesorería.

A primera vista, el Madrid tiene poco de qué preocuparse en lo que respecta al flujo de caja. La liquidez operativa se ha disparado, con 237 millones de euros en efectivo generados diariamente en 2024-25. Sin embargo, a pesar de que el club genera una gran cantidad de efectivo, como se espera que supere los 1.000 millones de euros en ingresos, la magnitud de sus gastos significa que el Madrid está sujeto a períodos del año con escasez de recursos. De hecho, el propio club admite que el capital circulante (activo corriente menos pasivo corriente) es "estructuralmente negativo".

El Madrid destaca que su posición en cuanto a ingresos es mucho mejor que antes, pero las cuentas también apuntan a un punto crítico.

La mayor parte de los salarios del club se destina naturalmente al personal deportivo, y estos empleados bien remunerados solo cobran dos veces al año: una en julio y otra en diciembre. Esto significa que, según las cuentas a finales de junio, el club tiene un importante pasivo por "personal deportivo", consistente en las cantidades adeudadas al personal deportivo por el trabajo de los seis meses anteriores.

A pesar de la sólida relación sueldo-ingresos del Madrid, la cuantía de los pagos salariales semestrales es tal que ahora supera regularmente el saldo de caja del club a finales de junio, una vez excluido el efectivo vinculado al proyecto del estadio. En siete de los últimos nueve junios, los pagos salariales inminentes superaron la caja disponible del Madrid. A finales de junio de 2025, la diferencia era de 42 millones de euros.

Esto a pesar de que el saldo de caja incluía importantes fondos procedentes de las cuotas de los socios y la venta de abonos para la campaña que se avecinaba; a finales de ese mes, se habían recaudado 77,1 millones de euros en este tipo de fondos.

Es evidente que el Madrid tiene compromisos de tesorería que gestionar cada julio. No sería de extrañar que esos 425 millones de euros en líneas de crédito no dispuestas se utilizaran esta temporada. Cabe destacar también que, a diferencia de la mayoría de los años anteriores, el saldo adeudado a Providence no se había liquidado a finales de junio. En 2025, esa cifra ascendía a 52,7 millones de euros, incluyendo otro pago pendiente.

Cabe destacar que, durante las cuatro temporadas (2014-15 a 2017-18), el Madrid dispuso de préstamos y los devolvió durante el año, esencialmente para cubrir sus necesidades de liquidez a corto plazo. Esta práctica cesó posteriormente, al menos hasta la temporada pasada, cuando se devolvieron parcialmente los 100 millones de euros adicionales en préstamos no relacionados con el estadio.

El cese previo de disponer y devolver préstamos en el mismo año podría estar relacionado con la existencia del acuerdo Providence durante esos años. Dicho acuerdo, naturalmente, proporcionó liquidez al club.

Al ser preguntado si el acuerdo Providence les había ayudado previamente a cumplir con sus compromisos de efectivo relacionados con el pago de salarios, una fuente anónima con conocimiento de las operaciones comerciales del Madrid ofreció una alternativa. Según esta fuente, los pagos de dos de los principales patrocinadores del club, Adidas y Emirates, coinciden con el momento del pago de los salarios. Así, mientras el Madrid parece tener un problema de liquidez que resolver a finales de junio, sus lucrativos acuerdos comerciales garantizan la llegada de suficiente liquidez en julio.

Los gastos del Madrid hacen que, incluso con más de mil millones de euros en ingresos, el efectivo no siempre abunde. Esto encaja con la idea de que una organización sin ánimo de lucro gasta todo lo que gana, pero también existe un claro deseo por parte del club de no mostrar ningún signo de tensión.

Esto se refleja en la separación de la deuda del proyecto del estadio de la cantidad que anuncian cada verano, así como en el deseo de seguir aumentando sus ingresos.

Pérez conoce bien la necesidad de mantener las apariencias. Es curioso que el Madrid nunca haya revalidado un título de Liga durante sus 22 años como presidente. Más curioso aún es que ha ganado tantas Champions Leagues como ligas nacionales (siete) con él en el cargo. Es imposible ignorarlo; el Madrid es el club más laureado de la historia del fútbol europeo.

Sin embargo, la presión de ser el Real Madrid es intensa. Eso está clarísimo en el campo —véase la especulación que ya existe, apenas seis meses después de su nombramiento, sobre cuánto tiempo le queda al entrenador Xabi Alonso en el banquillo para eso— y, si se analiza con atención, también fuera de él.

No es que el Madrid tenga serios problemas financieros.

Incluso si descontáramos los ingresos, con matices, que se detallan aquí, probablemente seguiría siendo el club con mayores ingresos del fútbol. Las ganancias podrían haber sido menores sin alguna astuta maniobra financiera, pero en la mayoría de los años, el Madrid habría mantenido números positivos, en un mundo futbolístico donde muchos de los clubes más grandes pierden dinero. El club logró sortear la pandemia y, al mismo tiempo, convertir su estadio en un recinto de eventos de vanguardia, que mantendrá los ingresos a raudales todos los días de la semana, no solo durante los partidos.

Aunque el endeudamiento para financiarlo fue cuantioso y las amortizaciones aumentarán pronto, los flujos de caja generados por el Bernabéu deberían garantizar que se sigan cumpliendo. Fundamentalmente, los préstamos se obtuvieron a tipos favorables; el tipo de interés medio del Madrid, del 3,2%, sobre los préstamos para el estadio es dos puntos inferior al que el Barcelona logró recientemente con un tramo refinanciado de sus propios préstamos para infraestructuras.

El panorama general no es tan prometedor como el Madrid y Pérez pretenden. Los ingresos son cuantiosos, pero se traducen en beneficios comparativamente miserables, incluso tras las maniobras contables. Esto es un problema menor mientras el club siga siendo una entidad sin ánimo de lucro. Podría convertirse en una si se aprueba la votación para permitir la entrada de inversores externos.

Los detalles son escasos, pero Pérez ha señalado la probabilidad de que cualquier venta de participación sea pequeña: "aproximadamente un cinco por ciento" fue la cifra que ofreció durante su declaración en la junta general anual del club en noviembre. Pero incluso a ese nivel, los futuros nuevos accionistas esperarían algún tipo de retorno. Un resultado operativo récord la temporada pasada mostró una trayectoria hacia mayores beneficios, incluso cuando el pago de la deuda supone un gasto de más de 60 millones de euros anuales.

Al igual que el Barcelona, ​​el Madrid, propiedad de sus socios, tuvo que financiar un proyecto enormemente costoso mediante préstamos externos. Pérez ha mencionado la dificultad de competir con clubes extranjeros con un fuerte respaldo en el mercado de fichajes, pero la lógica también se aplica a las infraestructuras a largo plazo. El City y el PSG han realizado recientemente obras en estadios o campos de entrenamiento por valor de cientos de millones de euros, íntegramente financiadas por sus benevolentes propietarios.

El Madrid ya ha zarpado, pero la próxima votación sobre la dilución del modelo de propiedad de los socios no puede subestimarse.

De aprobarse, transformará por completo al Real Madrid y pondrá aún más recursos en manos del club con mayores ingresos del fútbol.

https://www.nytimes.com/athletic/6823685/2025/12/16/real-madrid-florentino-perez-finances-analysis/

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Los gráficos no he podido pillarlos.

Es para que no se escapase el premio al post más largo del año? 🤣


La NFL y NBA dominan con puño de hierro las valoraciones de las instituciones a nivel mundial, siendo el RM, en el deporte rey, con más dominio que cualquier otro de cualquier deporte, con más presupuesto que todos los demás, con más seguidores a nivel mundial, con una sostenibilidad que no ha necesitado jamás inyección estatal, y valemos la mitad.

Joer, el (extenso) post de The New York Times hace lo que hace el periodismo: distorsiona datos, algunos se los inventa, y en otros directamente miente. El resto lo adereza con la verdad y pumba, tenemos artículo que parece serio, pero no lo es. 

@Cesar04


La NFL y NBA dominan con puño de hierro las valoraciones de las instituciones a nivel mundial, siendo el RM, en el deporte rey, con más dominio que cualquier otro de cualquier deporte, con más presupuesto que todos los demás, con más seguidores a nivel mundial, con una sostenibilidad que no ha necesitado jamás inyección estatal, y valemos la mitad.

Es la varita de medir norteamericana, no lo olvidemos.  

Cada país y cada continente tiene la suya, lo que digan los gringos no es palabra de Dios. 

@Perico

Es la varita de medir norteamericana, no lo olvidemos.  

Cada país y cada continente tiene la suya, lo que digan los gringos no es palabra de Dios. 

Estoy seguro que mucha de nuestra valoración se da porque hasta el momento no ha estado el club a la venta, pero si mañana Floren vende el 5% a 500 millones, automáticamente nuestra valoración se coloca en 10 mil millones, y como todos esos han sido traspasados y hay gente que realmente está dispuesto a pagar porcentajes de esas instituciones en esas valoraciones iones, entonces les ponen eso, como las acciones de una empresa, aún así, hay clubes que comparados con el nuestro son migajas, y ahí están en lo más alto.

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