Se siente en la élite y exige cobrar como tal en su próximo contrato. La realidad es que existe una desconexión entre lo que él piensa que es y lo que vale en la actualidad en forma de contrato. Vini es un muy buen jugador, capaz de ser diferencial, pero irregular, y lleva ya un periodo bastante largo en el que su rendimiento ha pegado un bajón importante, sin dar garantías sobre su rendimiento futuro.
Es respetable que Vini piense que merece cobrar un pastón en su próximo contrato por lo hecho anteriormente, del mismo modo que es respetable que el Real Madrid no se lo ofrezca.
No hace falta buscar más razones: ahí hay suficiente como para considerar una venta si las condiciones son satisfactorias. De no ser posible, porque el jugador se puede negar, evidentemente, o porque simplemente no existan ofertas, usar a Vini hasta que finalice su contrato, apoyando cualquier tipo de decisión deportiva del técnico con respecto a él. Si es mejor que juegue, juega, si hay que sentarlo en el banquillo y que salga como revulsivo, se hace.
Yo no le daría más vueltas. Lo correcto (para mí) es que, si llega una oferta importante que satisfaga al jugador, Vini sea una buena venta. Si luego la rompe en su próximo equipo, felicidades para él, pero no se le pueden pagar 30 millones por temporada, lo que también implica un estatus de intocable, cuando su rendimiento indica que 10–15 sería lo correcto.