La primera parte ha sido infumable, pero la segunda parte ha
sido mejor. Y la verdad es que aunque a mi Benzema me cae como una patada en
los mismísimos y considero que es un delantero malísimo, sin sangre y falla
demasiado pero con mucha técnica, hay que reconocer que ha sido de los pocos
que ha estado a la altura esta temporada junto con Vinicius, Reguilón,
Odriozola y otros escasos jugadores.
Hay jugadores que me siguen gustando mucho, como Odriozola a
pesar de que dando pases todavía le falta mucho por mejorar o Reguilón, que da
más peso en la defensa, pero con el equipo cuesta abajo y jugando como almas en
pena es difícil que cualquier jugador destaque en demasía. Ya no es que
nuestros delanteros no metan goles, es que no se genera ni tan siquiera
oportunidades claras de gol. De forma legal, el primer tiro entre los tres
palos fue en el minuto 48 ó 49, creo. Pero bueno, estos partidos no son más que
entrenamientos de cara a que Zidane (supongo) esté haciendo una lista de bajas
y altas.
Lo que más me apena es la imagen desangelada y medio vacía
del estadio. Y digo yo, con el equipo jugando de pena, un día horrible con
lluvia y temperaturas gélidas, ¿no se podía haber puesto el precio de las
entradas a veinte euros para que se llene el estadio de familias y chavalería?
De verdad, de verdad…
Bueno, ya queda menos para que este suplicio acabe.