Pues nada, el árbitro y el VAR empeñados en fastidiarnos el partido. Y ya no se trata solo de los penaltis no pitados (que el de Vini sí es un penalti claro en el que el VAR ni se mete), sino de que están permitiendo todo tipo de faltas sin balón al Osasuna, mientras que nos pitan cualquier mínima falta, como la que terminó en el enfado de Bellingham y su expulsión. Será interesante ver qué le dice el inglés al árbitro o qué ha querido entender este.
Hay que hacer cambios, reforzar el centro del campo y salir a la contra, aunque hay que tener mucho cuidado con los balones aéreos, ya que da la impresión de que nos pueden hacer daño de esa forma.