Desastre de partido.
Desde el minuto 1, hemos estado a merced del Inter.
Si no es porque nos regalan los dos goles, perdemos.
El equipo es un galimatías. Todo el mundo fuera de sitio.
Exceptuando Courtois, Huijsen y Brahim, el resto ha sido un quiero (no siempre) y no puedo.
Y Mourinho no tiene ni idea de qué hacer con lo que le han dado.
Lo de esperar al minuto 78 para hacer los cambios, cuando se veía que Brahim iba con la lengua fuera y que Trent era un peligro para el equipo, es de traca.
A bellimgham le ha durado el fútbol dos partidos. Bapé es un Higuaín de hacendado. A Vinicius el Bernabéu no le aguanta.
En defensa hacemos aguas por todos lados. Pero claro, con el medio campo trasparente que tenemos, que en vez de ayudar, parecen un rival más, tampoco les puedes pedir más. El Inter andando se metía hasta nuestro área pequeña. Sólo ha faltado colgarnos del larguero.
Deprimente.