Cómo somos. Decidme un equipo, vaya líder, coqueteando con el descenso, en final de Champions o lo que sea en el que no pase esto. Y ojo, que es ir a París en día de descanso.
Recuerdo la Argentina del Mundial de Italia, con los Caniggia, Maradona y compañía, que se pillaban unas juergas de órdago, en las que había de todo, antes de partidos clave.
Por no hablar de nuestro embajador Butragueño, el sabio Valdano y el añorado Juanito, después de perder por paliza contra el Inter, subiéndose a una habitación unas señoritas (y ser pillados in fraganti). O la fiesta del megasuperprofesional Cristiano de Kevin Roldán, junto con gran parte de la plantilla. O las míticas de Ronaldo. O Iker y Raúl, que tuvieron que sacarles de circulación porque el portero se bebía las macetas con sus colegas de Brunete y el delantero era el jefazo en una discoteca de Santa Engracia. Qué decir de Romario, con el que tuvo que tragar Luis Aragonés porque era el mejor de ese Valencia, aunque saliera un día sí, otro también.
O mira, en esta del Bayern que salen retratados Alaba, Ribery y James (resultado final: entrenador Kovac a la calle):
https://as.com/futbol/2021/11/17/internacional/1637147923_721379.html
Y lo que no vemos.
Pues con estos bueyes hay que arar. Seguir el juego a la prensa es aumentar el círculo vicioso de pitos, encabrone y autodestrucción. Sólo que Raúl, Casillas, Valdano en su día, tenían su "trouppe" en la prensa que les justificaba todo. Ahora, no sólo no hay aliados, sino que crece más y más el fuego amigo.
No sé si realmente es todo lo que parece (o lo que nos quieren vender), si no es lo que parece y es lo que nos quieren vender, lo están consiguiendo.
