Este chico es un ex-jugador. Ha dejado de pelear, que fue lo que le hizo lo que fue.
Su juego se basaba principalmente en una potencia y aceleración únicos, que le hacían imparable cuando estaba centrado y en forma. El fútbol ya le ha dado lo que le interesaba, especialmente después de la estúpida y negligente renovación que es una tumba para el club. Físicamente no está ni al 10% que estaba hace 2 años y pico. Y ya no lo va a estar más.
Cuanto antes entendamos que está mucho más cerca de Neymar y Ronaldinho en decadencia que otra cosa, entonces mejor entenderemos lo que hay que hacer para intentar limitar la losa que ha firmado Pérez en este verano.