Bueno, ha sido contra el Melilla, en un campo que es difícil
poder hacer un fútbol vistoso y encima lloviendo. Con todo, al menos se han
visto unos cuantos detalles que nos pueden permitir tener algunas esperanzas de
que acabe la temporada con algún título sin contar el Mundial de Clubes que ese
es obligado ganar por coj…
Lo primero, es un cambio de actitud. El año pasado a estas
alturas se jugó contra el Fuenlabrada y la actitud fue de vergüenza, con un 0-2
de penaltis y con un juego lamentable. Al menos ahora parece que los chavales
se toman la Copa en serio. Lo segundo, que aunque es el primer partido, y sigue
siendo contra el Melilla, se ha visto utilizar las bandas con velocidad y
desborde, centros de la muerte y combinaciones rápidas siempre hacia delante en
vez de toques interminables que no conducían a nada.
Lo tercero, que hay jugadores, tipo Vinicius, Reguilón,
Odriozola o Ceballos que es inexplicable que no hayan sido más veces titulares.
Es cierto que les falta todavía mucho por aprender, por aposentarse, pero sin
minutos y sin partidos jamás lo podrán hacer y han estado chupando banquillo y
grada para que los muertos en vida sigan siendo titularisimos.
Buen resultado, buena actitud y esperemos que esto sea el
punto de inicio de un vuelco de la situación.
Lo peor. Que en defensa se siguen cometiendo fallos
imperdonables, aquí tiene mucho trabajo Solari. Ramos es un autentico lastre en
defensa. Ni sirve como capitán en el campo, ni es una garantía en su puesto;
ahora mismo pide banquillo a gritos por una larga temporada. La falta de puntería
de algunos jugadores sigue siendo otro punto débil. Lucas Vázquez las ha tenido
clarísimas, un nueve nato las hubiera metido. Benzema, quitando el gol, apenas
ha aparecido y Asensio, aun teniendo mucha movilidad y buen juego, se desinfla
por momentos.
Pero buen partido y buenas sensaciones, quizás esto último
sea lo más importante.