El partido ha sido infumable, por parte de los dos, Madrid y
Leganés. Ambos con un quiero pero no puedo, normal en el Leganés por ser lo que
es, pero preocupante en el Madrid. El Leganés planteó un partido defensivo,
ordenados atrás pero poco más, tampoco mereció ganar. Su fútbol fue ramplón y
sin ambición. En cuanto al Madrid, diría que ha sido el peor partido de la
temporada, con los jugadores totalmente descolocados y desmotivados y Zidane
sin tener ni idea de que hacer. Hasta que
no salió Modric a poner orden el equipo no mejoró en algo. Modric haciendo de
entrenador porque en el banquillo no hay entrenador.
Pienso que los jugadores quieren cargarse a Zidane, no hay
otra explicación. O puede que también haya eso más una dejadez absoluta por
parte de los jugadores. No funciona el plan A ni el B, no funciona nada. Sin necesidad
de presionar, el Leganés conseguía hacer perder la pelota al Madrid. Los blancos
fallaron pases fáciles sin presión del rival, o daban pelotazos sin sentido
hacia arriba, nada de velocidad, nada de desbordes, mucha posesión pero estéril
y sin llegar a nada. Falta de ideas, de ambición y ganas, pero falta también de
entrenador.
Para empezar, el planteamiento del partido es demencial. Te plantas
con Mayoral y Lucas Vázquez de delanteros, creando un equipo sin capacidad ofensiva
y sin desborde. A Mayoral es que no le llegó ni una, se dedicó a esperar
balones que nunca llegaban. En defensa fatal, como siempre, a nivel individual y
colectivo. Las marcas se perdían con suma facilidad, ¡y sin presión del rival!,
y con cuatro carreras se nos pillaba desprevenidos. A eso le sumamos a Casilla,
portero malo y mediocre donde los haya, Varane soltando pepinazos, Ceballos,
Theo, Mayoral, Vallejo y Asensio pues como si hubieran salido a jugar a las
chapas; este último se salva solamente por el gol.
Me cuesta destacar algún jugador. Quizás Kovacic y Nacho, y
Modrid que tuvo que salir a poner orden. Isco no pintó absolutamente nada.
Lo mejor el resultado, porque una vez más la imagen del
Madrid es bochornosa. Zidane tiene las horas contadas.