@the doctor Precisamente por eso Mourinho ha puesto casi siempre a los mismos, esperaba que el grupo se asentase y mejorara su rendimiento pero por parte de Vini y Mbappé ha sido una decepción en la evolución física, táctica y mental. El método de Mourinho lo aplicaba Ancelotti, consiste en que los baches ajusten por sí solos los melones en el carro. Faltaba una lesión de Vinícius o Mbappé por mal estado de forma pero para ello hay que subir la exigencia y Mourinho no quiere prender fuego al vestuario antes de tiempo.
Ahora nos llegará el varapalo gordo que hará que la afición sea quien prenda la mecha, dudo mucho que no pinchemos, por las bajas físicas y mentales, antes de llegar al Spotify el 25 de octubre y los corruptos están para darnos un baño en intensidad y en juego de equipo de 12 en el campo + VAR y retransmisión.
En definitiva, parece que Mourinho espera que Mbappé y Vinícius hundan al Madrid en la liga para tomar medidas, o quizás espera que el desastre sea total, esperando un resurgir en champions y en caso de no llegar hacer la limpieza veraniega que justificaría su llegada. ¿Qué sentido tendría la llegada de Mourinho si no aplica los cambios para competir como hizo Zidane con James? Quizás no quiere volver a ser el que cimenta los éxitos del próximo, pero en este caso después de él parece no quedar nadie capaz de enfrentar un equipo muerto contra la corrupción, al menos hasta que Zidane quede libre de nuevo.
Eso explica tener a Vinícius y a Mbappe haciendo el imbécil en el campo y fuera de él, mientras congelas las alternativas que han llegado con Espí, Diomande y Endrick cuya actitud es la de equipo campeón. Si ganamos todo, incluyendo al Barcelona, se habrá evitado apretar el botón de destrucción, que por mí encantado aunque sigamos jugando mal porque significará que hemos mejorado notqblemente como equipo.
Veremos si progresamos o nos estancamos definitivamente, mientras tanto no podemos hacer otra cosa que ver en qué queda todo con el tiempo y si este nuevo proyecto se derriba como los anteriores tal cuál si fuera una torre de naipes con el viento de la mañana, así, casi que sin haber empezado.