El propio Dembelé dio la clave en una entrevista con Henry:
si no corremos, Luis Enrique nos manda al banquillo, a todos, seas quien seas y estés como estés.
Es un caso muy distinto a lo de Xabi con Vinicius. Era siempre el primer cambio, sin importar cómo estaba él o los demás. A menudo, manteniendo un Mbappé invisible en el campo y metiendo a Rodrygo que no hacía nada.
Los cambios a Vinicius estaban justificados, partido tras partido, era de los peores del equipo.
Pero resulta que en ese partido, el clásico, Vinicius estaba siendo de los mejores. Desde luego, por rendimiento no se merecía el cambio.
Ese día Xabi cometió un error que, en parte, nos ha llevado hasta donde estamos ahora.
Por demostrar quién mandaba, retira a Vinicius, que lo estaba haciendo bien.
Y ese error lo confirmó, al no castigar a Vinicius por su reacción al cambio.
Dos errores que supusieron:
- que Valverde, y su pareja, opinasen sobre alineaciones
- que Mbappé se sintiese intocable.
- que el vestuario dejase de creer.
- que Florentino demostrase que, otra vez, los jugadores están por delante del entrenador.
Por cierto, Florentino solo hecha a los jugadores que se enfrentan a él, no a los que se enfrentan al entrenador. Y así nos va.